Autobús, avión… ¡y a caballo!: Así es cómo ayudaron a una turista británica varada en la Patagonia argentina a regresar a casa

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Una turista británica vivió una verdadera odisea en el regreso a su casa, luego de haber experimentado el viaje más épico de su vida. Y es que no fue suficiente con el quedar varada a causa de una extraordinaria pandemia: las peripecias aparecieron a la hora de retornar hacia su ciudad.

Sí, efectivamente, pues para ello debió acudir a un autobús, avión, taxi y a caballo, luego de haber quedado varada en un rancho aislado en la Patagonia argentina.

Se trata de Annabel Symes, una joven británica de tan solo 19 años, oriunda de Eastbourne, que se encontraba en la Patagonia argentina cumpliendo el sueño de toda una vida: trabajar como voluntaria para recibir turistas en la Estancia Ranquilco, de unos 100.000 acres.

El lugar elegido por Annabel para cumplir su objetivo más preciado se encuentra en un aislado rancho de caballos y ganado en la provincia de Neuquén, en las faldas de los Andes, a más de 1,000 millas de la ciudad de Buenos Aires.

Esta joven debía regresar a casa al final de la temporada de verano, a principios de abril, pero su vuelo a casa se canceló cuando Argentina introdujo restricciones de viaje para contener la propagación del coronavirus (COVID-19).

Sin embargo, aunque un poco más tarde de lo previsto, Annabel pudo volver a su casa. ¿Cómo? Luego de una llamada de ayuda de Annabel, el Ministerio de Asuntos Exteriores organizó un plan de rescate que incluía un paseo de medio día a caballo hasta la carretera más cercana, un viaje en taxi de nueve horas a la ciudad más cercana y finalmente un viaje en autobús de 17 horas al aeropuerto de Buenos Aires.

Una vez en la ciudad de Buenos Aires, Annabel pudo coincidir con otros 200 viajeros británicos que habían quedado varados en distintos puntos de Argentina. Entre todos, despegaron en un vuelo a casa, dejando atrás el país y las desventuradas anécdotas. Para ello, el personal de la embajada británica también tuvo que negociar permisos de viaje con las autoridades locales de las diferentes regiones para poder organizar viajes en autobús, reservar taxis y facilitar viajes a través del país.

En una región donde las temperaturas caen por debajo de cero, las fuertes nevadas habrían hecho imposible abandonar el rancho. Para empeorar las cosas, Annabel solo había empacado ropa para el verano.

Según consta en algunas de sus declaraciones al Ministerio de Asuntos Exteriores, Annabel indicó que “una vez que me di cuenta de que estaba varado, me registré en la Embajada Británica. La comunicación se hizo difícil ya que la estancia solo tenía acceso irregular a Internet vía satélite, lo que significaba muchas conversaciones frías de WhatsApp sentadas en el tocón de un árbol en medio de un campo“.

Annabel y su compañero, un ciudadano estadounidense, tuvieron que salir de la estancia para llegar a un puesto avanzado junto a la carretera en la oscuridad, con mulas cargando sus maletas, encontrando su camino gracias a la luna llena. Desde allí, Annabel tomó un taxi que fue rociado con desinfectante en cada punto de control en el camino, donde también se realizaron controles de temperatura.

Annabel finalmente llegó al aeropuerto de Gatwick el 8 de mayo, 5 semanas y un cierre nacional más tarde de lo que había planeado, donde se reunió con sus padres, 2 hermanas y el perro del terrier fronterizo Sidney.

En alusión a su particular historia, el embajador británico en Argentina, Mark Kent, manifestó: “El Ministerio de Relaciones Exteriores organizó dos vuelos especiales que permitieron a más de 400 viajeros británicos y sus dependientes directos regresar a sus hogares desde Argentina. Todos los vuelos nacionales, autobuses y trenes están suspendidos, por lo que la embajada tuvo que organizar 8 autobuses especiales para recoger personas de 31 ciudades y pueblos de todo el país, que es el octavo más grande del mundo. Los autobuses cubrieron un total de más de 7,000 millas… Hubo algunos viajes épicos para que la gente llegara a Buenos Aires para hacer sus vuelos. Annabel fue un viaje particularmente largo y arduo desde una parte extremadamente remota de la Patagonia, y rindo homenaje a su resistencia y paciencia. Me alegra que hayamos podido ayudarla a regresar a casa con seguridad“.

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Medio día a caballo 🐎, 9 horas en taxi 🚕 , 17 horas en colectivo 🚌 y luego un avión ✈️…⠀ ⠀ Cuando Annabel Symes, de Eastbourne, viajó a la Patagonia🇦🇷 para trabajar en una estancia remota, no se imaginó la travesía que le llevaría volver a su casa.⠀ ⁣⠀ Con la Estancia al pie de los Andes 🏔️, y a más de 1.500 kilómetros de la capital argentina, Annabel sabía que llegar a Buenos Aires para tomar su vuelo no sería tarea fácil.⠀ ⁣⠀ Se puso en contacto con la Embajada, que trabajó con Annabel para planear un viaje que involucró colectivo, auto, taxi e incluso un paseo de medio día a caballo, para que volviera en el vuelo de regreso al Reino Unido🇬🇧.⠀ ⁣⠀ Estas son algunas de las increíbles fotos que Annabel tomó en su viaje, incluida una foto del reencuentro con su perro Sidney 🐶 #patagonia #argentina #buenosaires #travel #repatriación #uk

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Por su parte, el secretario de Relaciones Exteriores de Reino Unido, Dominic Raab, expresó: “Estamos encantados de haber podido ayudar a Annabel a volver a casa. Desde el comienzo del brote de coronavirus, el Ministerio de Relaciones Exteriores ha estado trabajando con las aerolíneas y los gobiernos para mantener abiertas las rutas vitales, ayudando a más de 1.3 millones de viajeros a regresar al Reino Unido en vuelos comerciales“.

Sin dudas, una de las más insólitas experiencias que quedarán a causa del Covid-19. Por suerte, Annabel ya disfruta en su casa junto a sus más afectos, mientras esperará por el pronto fin de la pandemia.

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Everest a la vista! 🙏🏻♥️

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Murió uno de los tres guacamayos rojos nacidos en el Iberá por ingerir alimentos fuera de su dieta habitual

No hace más de diez días que compartíamos una alegre noticia que llegaba desde los Esteros del Iberá a todo el territorio argentino: en la provincia de Corrientes, tres guacamayos rojos recién nacidos parecían marcar un gran avance para la recuperación de la especie, considerada por más de 100 años como en extinción.

Incluso advertíamos que posiblemente, estos guacamayos fueran los primeros en nacer en estado silvestre, luego de 150 años de extinción. Motivo por el cual el acontecimiento había sido muy celebrado por los trabajadores en el predio y la fundación Rewilding Argentina, creada en el año 2010 para enfrentar y revertir la extinción de especies y la degradación ambiental resultante, recuperando la funcionalidad de los ecosistemas y fomentando el bienestar de las comunidades locales.

Murió uno de los tres guacamayos rojos nacidos en el Iberá
Murió uno de los tres guacamayos rojos nacidos en el Iberá

Ahora, tristemente, la misma fundación fue encargada de comunicar la muerte de uno de los tres pichones de guacamayo rojo que habían nacido días atrás en el Iberá. Tras un exhaustivo control y necropsia, detectaron que había sido alimentado con semillas de girasol, una oleaginosa no nativa perjudicial para estas aves.

Las mismas han sido provistas por humanos, marcando la polémica en una práctica que no es la primera vez que se debate: el peligro que podría causar dar de comer a animales con alimentos indebidos o fuera de su dieta habitual.

“Uno de esos pichones a los pocos días aparece muerto y en la necropsia se le encuentran en el buche restos de semillas de girasol, justo en el momento que nos llega la información de que había una mujer, que es operadora de turismo, guía del parque provincial, coordinadora de un Club de Observadores de Aves (COA) de la localidad de Ituzaingó, que estaba cebando a los guacamayos con una bandeja donde ponía diferentes semillas, entre ellas de girasol”

Marisi López, referente de la fundación Rewilding Argentina

Además, López detalló que “se tardan años en lograr que estas aves aprendan a ser libres, aprendan a reconocer los frutos silvestres para poder comer y dejen de comer alimentados por una persona en una bandeja y el hecho de que se las pongan hace que retrocedan en la fase de aprendizaje… El girasol es altamente dañino porque tiene una gran concentración de aceite que hace que los guacamayos se vuelvan adictos y que en largo plazo les ocasione la muerte“.

En efecto, los responsables de la fundación descubrieron que el padre de estos guacamayos recién nacidos iba hasta esas bandejas y después alimentaba a los pichones. En diálogo con la agencia de noticias Télam, desde Rewilding destacaron que se trata de “una noticia tremenda para el proyecto porque pone en riesgo la salud de los guacamayos, de los que ya están libres, de los tres guacamayos rojos recién nacidos, porque volvemos un paso atrás en su libertad y vuelven a ser mascotas“.

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