Brasil reabrió el acceso a la Garganta del Diablo tras 20 días cerrado por la crecida del Iguazú

MBKNUZK3IRCY7KTUHPTMNIFJJA
Redactora
¡Valora esto!

Después de casi tres semanas de interrupción por la crecida del río, Brasil volvió a habilitar el acceso a la pasarela que conduce a la Garganta del Diablo, el salto más imponente de las cataratas del Iguazú. La reapertura se concretó luego de que el caudal descendiera por debajo del límite establecido por las autoridades para garantizar la seguridad de los visitantes.

La concesionaria Urbia+Cataratas, responsable de gestionar las visitas en el lado brasileño, informó que el sábado el río registró un caudal de 6,8 millones de litros por segundo. Tras ese descenso, los equipos técnicos inspeccionaron la estructura y confirmaron que estaban dadas las condiciones para recibir nuevamente al público.

image 0211cataratas 2359831

El cierre había comenzado el 11 de octubre, cuando el caudal superó los 8 millones de litros por segundo, el umbral fijado por los protocolos de seguridad del Parque Nacional do Iguaçu. La situación se agravó durante las semanas siguientes y el 26 de octubre el río alcanzó los 17,7 millones de litros por segundo, casi doce veces por encima de su promedio histórico, estimado en 1,5 millones.

No fue la primera vez que el sector debió interrumpir sus actividades por este motivo. En septiembre, la pasarela también había permanecido cerrada durante cuatro días y volvió a recibir visitantes el 15 de ese mes, cuando el caudal se encontraba en 6,7 millones de litros por segundo.

La crecida también tuvo consecuencias en el lado argentino de las cataratas, declaradas Patrimonio Natural de la Humanidad por la UNESCO y compartidas entre ambos países. Durante octubre, el Parque Nacional Iguazú aplicó distintas restricciones en sus circuitos Superior e Inferior debido al aumento del nivel del río. Ambos sectores cerraron inicialmente el 12 de octubre y, aunque comenzaron a reabrir al día siguiente, las condiciones obligaron a modificar nuevamente el funcionamiento de los paseos en jornadas posteriores.

En Argentina, además, la pasarela que conduce a la Garganta del Diablo ya se encontraba fuera de servicio desde agosto. El 3 de ese mes comenzó el desmontaje preventivo de la estructura ante los pronósticos de crecidas vinculados al fenómeno de El Niño. La medida se había anunciado inicialmente por un período de 40 días, pero una vez cumplido ese plazo, el 12 de septiembre, el acceso continuó cerrado.

La decisión buscó evitar daños como los registrados en octubre de 2023, cuando una crecida destruyó 79 de los 99 tramos de la pasarela argentina. La reconstrucción demandó varios meses y el recorrido recién pudo volver a habilitarse en julio de 2024.

También existía un antecedente reciente de octubre de 2022, cuando el río alcanzó los 16,5 millones de litros por segundo y arrastró parte de la estructura. En aquella oportunidad, 51 de los 99 tramos resultaron dañados y las tareas de reconstrucción comenzaron el 22 de noviembre.

Las crecidas del Iguazú se producen en un contexto de lluvias superiores a los valores habituales en distintas zonas de la cuenca. El río desemboca en el Paraná, cuyo caudal también se mantuvo por encima de los promedios históricos. Según los datos difundidos por la entidad binacional que opera la represa de Yacyretá, el Paraná superó esos valores en un 37% durante septiembre y en un 40% en lo que iba de octubre.

image MBKNUZK3IRCY7KTUHPTMNIFJJA

Las perspectivas meteorológicas también anticipan un período de precipitaciones importantes. Para el trimestre comprendido entre noviembre y enero, el Servicio Meteorológico Nacional de Argentina estima mayores probabilidades de lluvias superiores a lo normal en el sur de Brasil, el este de Paraguay, Uruguay, el Litoral y el centro del país.

A este escenario se suman las proyecciones relacionadas con El Niño. Los modelos climáticos contemplados por el Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno de El Niño señalaban en julio un 81% de probabilidad de que el fenómeno alcanzara una intensidad muy fuerte entre octubre y diciembre. Por su parte, el Instituto Nacional de Meteorología de Brasil estimó una probabilidad superior al 90% de que sus efectos se prolonguen, al menos, hasta comienzos de 2027.

Con la reapertura del recorrido brasileño, los visitantes pueden volver a acercarse a uno de los sectores más emblemáticos de las cataratas. Sin embargo, la situación del río seguirá siendo determinante para el funcionamiento de los paseos, ya que nuevas crecidas podrían obligar a implementar restricciones preventivas en ambos parques nacionales.

¡Valora esto!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Hay mucho más sobre