Brasil volvió a destacarse entre los destinos de playa más impresionantes del planeta luego de que dos de sus rincones paradisíacos fueran incluidos en el ranking internacional The World’s 50 Best Beaches 2026. Se trata de Baía do Sancho, en el archipiélago de Fernando de Noronha, y Pontal do Atalaia, en Arraial do Cabo, dos lugares que enamoran por sus aguas cristalinas, su naturaleza prácticamente intacta y escenarios que parecen irreales.
Con más de 9.000 kilómetros de costa, Brasil reúne algunas de las playas más espectaculares del mundo, pero estas dos lograron sobresalir gracias a su combinación de paisajes vírgenes, tranquilidad y biodiversidad. El ranking internacional, elaborado con la opinión de especialistas en turismo y expertos en playas, valoró especialmente la calidad del agua, la preservación ambiental y la experiencia natural que ofrecen ambos destinos.

Baía do Sancho, ubicada en Fernando de Noronha, es considerada una de las joyas naturales más impactantes del nordeste brasileño. Rodeada de enormes acantilados cubiertos de vegetación y aguas transparentes de tonos turquesa, la playa solo puede alcanzarse en barco o descendiendo por escaleras y grietas entre las rocas, algo que convierte la llegada en parte de la aventura.
El archipiélago de Fernando de Noronha, formado por 21 islas volcánicas frente a la costa de Pernambuco, es uno de los destinos ecológicos más exclusivos de Brasil. Gran parte de su territorio se encuentra protegido dentro de un parque nacional marino, lo que permite conservar intacta la fauna y los paisajes submarinos que atraen a turistas de todo el mundo.
Por otro lado, Pontal do Atalaia ofrece una postal completamente distinta, aunque igual de impactante. Ubicada en Arraial do Cabo, a unos 140 kilómetros de Río de Janeiro, esta playa se volvió famosa por sus escaleras con vista panorámica y por un mar que cambia entre tonos turquesa, verde claro y azul intenso dependiendo de la luz del día.

Arraial do Cabo es conocido como uno de los mejores destinos de buceo de Brasil gracias a la transparencia de sus aguas y la riqueza de vida marina. Sus playas de arena blanca, acantilados y miradores naturales crean un paisaje que muchos comparan con destinos caribeños.
Más allá de la belleza visual, el ranking destacó aquellos lugares capaces de ofrecer una conexión auténtica con la naturaleza y experiencias alejadas del turismo masivo. En ese sentido, tanto Fernando de Noronha como Arraial do Cabo representan algunos de los escenarios costeros mejor conservados y más impresionantes de Sudamérica.








