Vivir durante seis meses en una isla rodeada por el océano Atlántico, trabajar durante la temporada turística y pasar los días entre acantilados, playas y senderos puede parecer el argumento de una película. Sin embargo, es una experiencia que Great Blasket Island, en Irlanda, ofrece cada año a dos voluntarios.
La isla se encuentra frente a la península de Dingle, en el suroeste del país, y no tiene habitantes permanentes desde 1953. Durante la temporada alta recibe visitantes que llegan en barco para conocer sus paisajes y recorrer un territorio donde la naturaleza ocupa prácticamente todo el protagonismo.
Los seleccionados deben colaborar con la atención de los turistas, la cafetería y los alojamientos de la isla. A cambio, reciben alojamiento y comida durante toda la estadía, además del traslado marítimo de regreso al continente al finalizar la temporada.

Una isla irlandesa sin habitantes permanentes
Great Blasket es la mayor de las islas del archipiélago Blasket. Sus últimos habitantes fueron evacuados al continente en 1953, en un contexto marcado por el aislamiento y la falta de servicios básicos.
Actualmente, las antiguas construcciones de la isla forman parte de su patrimonio cultural y el lugar funciona como destino turístico durante los meses de mayor actividad.
El paisaje está marcado por acantilados, playas y senderos, mientras que las aguas que rodean la isla son frecuentadas por focas grises y delfines. También es posible observar distintas especies de aves.
Pero vivir allí durante varios meses implica mucho más que disfrutar de estos paisajes. La propuesta requiere adaptarse a un entorno remoto y con condiciones muy diferentes a las de una ciudad.
Qué tareas deben realizar los voluntarios
Los dos puestos están destinados a cubrir diferentes necesidades durante la temporada turística, que comienza aproximadamente el 1 de abril y se extiende hasta mediados de octubre.
Entre las principales tareas se encuentra la atención al público en la cafetería, además de la preparación de alimentos y bebidas para quienes visitan la isla.
Los voluntarios también deben encargarse de limpiar y preparar las cabañas turísticas entre la salida de un huésped y la llegada del siguiente. A esto se suma el mantenimiento general de las instalaciones.
No es necesario contar con experiencia previa en hotelería, aunque sí se busca que los candidatos puedan trabajar en equipo y tengan facilidad para tratar con los visitantes.
Cuáles son los requisitos para postularse
La convocatoria está dirigida a personas mayores de edad que tengan un dominio fluido del inglés.
El conocimiento del idioma irlandés es considerado un punto a favor, aunque no es obligatorio para acceder a los puestos.
Además de las habilidades laborales, uno de los aspectos fundamentales es estar preparado para vivir en un lugar aislado, donde no existen los servicios habituales de una ciudad.
La isla no cuenta con comercios, automóviles ni servicios urbanos. Tampoco dispone de electricidad ni agua caliente, por lo que quienes sean seleccionados deben estar preparados para adaptarse a estas condiciones durante su estadía.
Qué reciben quienes sean seleccionados
A cambio de su trabajo, los voluntarios reciben alojamiento en un dormitorio compartido y comida durante el período de la experiencia.
También pueden utilizar una cocina y los espacios comunes disponibles en la isla. Una vez terminada la temporada, la organización se hace cargo del pasaje marítimo de regreso al continente.
Los gastos para llegar hasta Irlanda, así como el traslado inicial desde el continente hasta Great Blasket, quedan a cargo de cada participante.

Además, existe otro factor que quienes se postulen deben considerar: el clima.
Al estar ubicada en el Atlántico, las condiciones meteorológicas pueden afectar la navegación. El mal tiempo o el estado del mar pueden hacer que los barcos no puedan salir de la isla durante varios días.
Cómo es vivir durante meses en Great Blasket
La experiencia propone una vida completamente alejada del ritmo urbano. No hay supermercados a pocos minutos, transporte público ni la posibilidad de trasladarse rápidamente al continente.
Durante buena parte de la temporada, el día a día transcurre entre el trabajo con los visitantes y los paisajes naturales de la isla.
Los voluntarios pueden encontrarse rodeados de acantilados, playas, fauna marina y antiguas construcciones, mientras forman parte de una comunidad temporal que se activa durante los meses de mayor llegada de turistas.
Para quienes buscan una experiencia laboral diferente y están dispuestos a dejar atrás durante varios meses las comodidades habituales, Great Blasket propone una estadía en uno de los rincones más particulares de Irlanda.
La inscripción se realiza de manera online a través del sitio oficial de Great Blasket Island Experience, donde se publica la convocatoria antes del comienzo de cada temporada.









