El relevamiento aéreo realizado por investigadores del CONICET registró 409 crías y permitió conocer la distribución de la población en las costas de Chubut.
Un total de 1.375 ballenas francas australes, entre ellas 409 crías, fueron contabilizadas durante el primer censo aéreo de la temporada 2026 en las costas de Chubut.
El relevamiento se realizó el domingo 6 de septiembre sobre el litoral de Península Valdés y estuvo a cargo de investigadores del Laboratorio de Mamíferos Marinos (LAMAMA) del CESIMAR-CONICET: las doctoras Aylen Chalkobski y María Constanza Marchesi y el doctor Mariano Coscarella.
El operativo contó además con la participación del piloto Pedro Domínguez, del Aeroclub de Puerto Madryn, y el apoyo de la Cámara Patagónica de Empresas de Avistajes (CAPEA).
Dónde se concentraron las ballenas
Como suele ocurrir durante esta época del año, los investigadores encontraron las mayores concentraciones de ejemplares en El Doradillo, las inmediaciones de Puerto Pirámides y el golfo San José.
También se observaron numerosas ballenas solitarias distribuidas en diferentes sectores de la costa externa de Península Valdés.
El vuelo permitió registrar además otro espectáculo de la fauna marina de la región: dos grupos de delfines oscuros fueron detectados en el área de El Doradillo.
Aunque esta especie es habitual en las aguas patagónicas, su presencia no siempre resulta fácil de identificar durante los censos aéreos costeros.
Por qué este censo es importante
Los censos realizados desde el aire son una de las principales herramientas para conocer cómo se distribuyen las ballenas francas australes a lo largo de Península Valdés.
El seguimiento periódico permite reunir información durante décadas y analizar los cambios que experimenta una de las poblaciones de grandes cetáceos más emblemáticas de la Patagonia.
Además de contabilizar ejemplares, los investigadores pueden observar dónde se concentran los animales y cómo varía su distribución a lo largo de la temporada.

Una cifra menor al récord de 2025
Los 1.375 ejemplares registrados en 2026 representan una cifra considerablemente menor a la del año pasado. En 2025, el mismo relevamiento había alcanzado un récord histórico de 2.110 ballenas, el número más elevado registrado en 25 años de censos.
Sin embargo, desde LAMAMA remarcaron que la diferencia no debe interpretarse como una caída de la población.
Según explicaron los investigadores, el registro de 2025 fue excepcional y no era esperable que se repitiera necesariamente al año siguiente. Las poblaciones de grandes cetáceos presentan fluctuaciones naturales y, además, la cantidad de animales detectados puede variar según las condiciones específicas de cada relevamiento.
“El año pasado registramos un récord histórico en 25 años de censos y, en ese sentido, fue un caso excepcional. No esperábamos encontrar nuevamente esa misma cantidad de ballenas”, señalaron desde el equipo científico.
La fecha del vuelo también puede cambiar el resultado
Uno de los factores que puede explicar la diferencia entre ambos censos es el momento en que se realizó el relevamiento.
Mientras que el censo de 2025 se llevó a cabo a mediados de agosto, este año los investigadores realizaron el vuelo el 6 de septiembre.

La distribución de las ballenas dentro de los golfos también puede modificar el número de ejemplares visibles desde el avión.
Para esta época del año, algunos animales pueden haberse desplazado hacia sectores más internos del golfo Nuevo, mientras que el operativo se concentra principalmente sobre la franja costera.
Por ese motivo, los científicos consideran que la cifra obtenida debe analizarse teniendo en cuenta tanto la fecha como el área cubierta.
Una población que sigue siendo monitoreada
El nuevo relevamiento aporta así otro registro a una serie científica que lleva décadas siguiendo la evolución de las ballenas francas australes en Península Valdés.
La comparación entre años permite detectar tendencias a largo plazo, pero también distinguirlas de las variaciones que pueden producirse naturalmente entre una temporada y otra.
Con 1.375 ejemplares contabilizados y 409 crías, el primer censo de 2026 ofrece una nueva fotografía de la población que cada año convierte a las costas de Chubut en uno de los principales escenarios para observar a estos gigantes del océano.








