Lejos de los circuitos turísticos tradicionales, un sector de Bogotá consiguió llamar la atención de viajeros y especialistas internacionales por su gastronomía, sus espacios culturales y su identidad local. Se trata de Chapinero Alto, que ocupó el séptimo puesto en el ranking de los 40 barrios más atractivos del mundo elaborado por la revista Time Out para 2026.

La selección reconoce a zonas urbanas que se destacan por ofrecer experiencias diferentes, con propuestas que permiten conocer una ciudad a través de sus comercios independientes, restaurantes, cafeterías y espacios creativos. En el caso de este rincón de la capital colombiana, el atractivo está en la combinación de una intensa vida cultural con una atmósfera de barrio que conserva cierta tranquilidad dentro de una metrópolis de más de siete millones de habitantes.
Ubicado entre la carrera Séptima y los Cerros Orientales, Chapinero Alto abarca un sector de aproximadamente 16 cuadras donde conviven construcciones históricas, casas tradicionales, galerías de arte, librerías, tiendas de diseño y cafeterías de especialidad. Sus calles invitan a recorrerlas sin demasiada planificación, detenerse en algún local independiente o descubrir pequeños emprendimientos que forman parte de la identidad de la zona.
La guía británica Time Out destacó especialmente la variedad de propuestas que se concentran en el barrio. Según la reseña de la periodista Anastasia Moloney, es un lugar donde los visitantes pueden pasar horas explorando anticuarios, bares, cafeterías y tiendas de diseño independiente, además de conocer espacios vinculados con la creatividad y la cultura local.
La gastronomía es uno de sus principales atractivos. La oferta reúne restaurantes de cocina colombiana, propuestas internacionales y cafeterías especializadas que ganaron protagonismo durante los últimos años. Esta diversidad permite encontrar alternativas para distintos gustos y momentos del día, desde un café tranquilo hasta una salida gastronómica.
También sobresale la variedad de personas que le dan vida al sector. Artistas, estudiantes, expatriados, trabajadores remotos y viajeros conviven en sus calles y espacios públicos, generando un ambiente diverso que se aleja de las zonas más enfocadas exclusivamente en el turismo.
Otro de los aspectos valorados son las vistas hacia Bogotá y la cercanía con los Cerros Orientales, un conjunto de montañas que acompaña el paisaje de la capital colombiana. Esta ubicación permite combinar los recorridos urbanos con momentos al aire libre y ofrece una perspectiva diferente de una ciudad que muchas veces se descubre a través de sus museos, plazas y edificios históricos.

El reconocimiento también refleja un cambio en las preferencias de quienes viajan. Cada vez más turistas buscan conocer los destinos a través de sus barrios, caminar por zonas con personalidad propia, probar sabores locales y descubrir negocios que no siempre aparecen en los itinerarios tradicionales. En lugar de limitarse a visitar los monumentos más conocidos, el interés está puesto en experimentar cómo viven los habitantes de cada ciudad.
Para los argentinos que planean viajar a Colombia, Chapinero Alto suma un motivo para dedicarle tiempo a Bogotá. La capital cuenta con conexiones aéreas directas desde Buenos Aires y funciona como una de las principales puertas de entrada al país. Su inclusión entre los barrios más atractivos del mundo invita a descubrir una faceta distinta de la ciudad, con una propuesta que combina gastronomía, diseño, cultura y vida cotidiana.









