El planeta podría estar a las puertas de un nuevo récord de temperatura. Según las últimas proyecciones climáticas, el fenómeno de El Niño liberará en los próximos meses una enorme cantidad de calor acumulado en el océano Pacífico, lo que podría convertir a 2027 y 2028 en los años más cálidos desde que existen registros.
Los especialistas explican que el Pacífico ecuatorial ha almacenado una cantidad excepcional de energía térmica en los últimos meses. A medida que El Niño se fortalezca entre finales de 2026 y comienzos de 2027, gran parte de ese calor será transferido desde el océano hacia la atmósfera, impulsando un aumento adicional de la temperatura media global.
En condiciones normales, los vientos alisios empujan las aguas cálidas hacia el oeste del Pacífico, mientras que aguas más frías emergen frente a las costas de Perú y Chile. Sin embargo, durante un episodio de El Niño esos vientos se debilitan, permitiendo que las aguas cálidas se desplacen hacia el este y eleven considerablemente la temperatura superficial del mar.
Este calentamiento incrementa la evaporación y favorece la formación de grandes tormentas que liberan enormes cantidades de calor a la atmósfera. Ese proceso no solo afecta al océano Pacífico, sino que altera la circulación atmosférica a escala global mediante las llamadas ondas de Rossby, responsables de modificar el comportamiento de las corrientes en chorro y favorecer fenómenos meteorológicos extremos en distintas regiones del mundo.
Los científicos advierten que esta transferencia de energía se sumará al calentamiento provocado por las emisiones de gases de efecto invernadero, que ya mantiene las temperaturas globales en niveles históricamente altos. La combinación de ambos factores podría impulsar nuevos récords de calor.
De acuerdo con los modelos climáticos, 2027 tiene altas probabilidades de superar el récord alcanzado en 2024, mientras que 2028 aún sentiría los efectos residuales del intenso episodio de El Niño, prolongando las anomalías térmicas.
Aunque todavía existe incertidumbre sobre la intensidad final del fenómeno, los expertos coinciden en que el planeta se encamina hacia un período de temperaturas excepcionalmente elevadas, con posibles impactos sobre las olas de calor, las sequías, las precipitaciones extremas y otros eventos climáticos alrededor del mundo.






