Las playas de Tulum, uno de los destinos turísticos más populares del Caribe mexicano, atraviesan una de las peores temporadas de sargazo registradas hasta el momento. La llegada masiva de esta alga marina ha superado la capacidad de recolección de las autoridades y llevó a especialistas a solicitar que se declare una emergencia ambiental para afrontar la crisis con recursos extraordinarios.
Según expertos, el volumen de sargazo que ha llegado este año a las costas de Quintana Roo incluso supera los niveles registrados en 2025, que hasta ahora era considerado el peor año desde que existen registros.
El volumen supera la capacidad de respuesta

Iván Penié, gerente de la organización Ecoprotección Akumal y coordinador de investigación de Oceanus International, aseguró que existen fundamentos suficientes para declarar una contingencia ambiental.
El especialista explicó que las toneladas de sargazo que siguen llegando diariamente hacen imposible su manejo con la tecnología disponible. Aunque participan la Marina, brigadas estatales, municipales y empresas privadas, las labores de limpieza ya no alcanzan para contener el fenómeno.
Además, recordó que durante los últimos años se desarrollaron cientos de investigaciones y miles de trabajos científicos sobre el sargazo, pero muchas de las soluciones propuestas nunca fueron implementadas por falta de inversión.
Una amenaza para el turismo
El impacto no solo afecta al medio ambiente. Más del 70 % de la economía de Quintana Roo depende del turismo, por lo que la imagen de playas cubiertas por algas podría provocar cancelaciones de viajes y afectar directamente a miles de trabajadores del sector.

Las autoridades locales reconocieron que el problema ya superó su capacidad operativa. Solo en lo que va de 2026, brigadas municipales retiraron más de 2.658 toneladas de sargazo, el doble de lo recolectado durante el mismo período del año pasado.
También se realizaron más de 1.000 traslados del material retirado, utilizando maquinaria especializada y zonas de confinamiento. Sin embargo, las playas vuelven a cubrirse de algas apenas unas horas después de ser limpiadas, obligando a reiniciar las tareas de manera permanente.
Mientras continúa el arribo masivo de sargazo, especialistas insisten en que la situación requiere una respuesta de mayor escala para evitar consecuencias ambientales, económicas y turísticas aún más graves en uno de los destinos más visitados de México.








