La Garganta del Diablo cerrará 40 días por riesgo de una crecida extraordinaria

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Redactora
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La Garganta del Diablo, uno de los principales atractivos de las Cataratas del Iguazú, permanecerá cerrada durante al menos 40 días debido al riesgo de nuevas crecidas del río Iguazú. En lugar de esperar a que el caudal alcance niveles críticos, las autoridades decidieron adelantarse al posible escenario de lluvias intensas y desmontar las pasarelas del circuito para trasladarlas a tierra firme.

La medida fue acordada entre la Administración de Parques Nacionales e Iguazú Argentina, concesionaria de los servicios turísticos del área. El objetivo es evitar que una eventual crecida extraordinaria vuelva a provocar daños en las estructuras instaladas sobre el río.

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Mientras duren los trabajos, los visitantes podrán continuar recorriendo el resto de los circuitos del Área Cataratas. El cierre alcanza exclusivamente al sector que permite llegar hasta la Garganta del Diablo.

Por qué decidieron retirar las pasarelas antes de una crecida

El protocolo habitual contempla el cierre del circuito cuando el nivel del río comienza a representar un riesgo para los visitantes. Esta vez, sin embargo, las autoridades optaron por no esperar a que el Iguazú vuelva a alcanzar valores críticos.

La decisión se tomó luego de analizar los pronósticos hidrológicos para las próximas semanas y las condiciones registradas en la cuenca. Según la información difundida, organismos de Brasil que monitorean el comportamiento del río advirtieron sobre la posibilidad de nuevos episodios de precipitaciones intensas.

Recientemente, el caudal llegó a aproximadamente 6.580 metros cúbicos por segundo, un nivel que ya superó el parámetro establecido para mantener habilitado con seguridad el circuito de la Garganta del Diablo.

Por eso, las estructuras metálicas de las pasarelas serán desmontadas y llevadas a sectores de tierra firme. Los únicos elementos que permanecerán sobre el cauce serán los pilotes de cemento, que forman parte de la infraestructura fija.

Las lluvias en Brasil aumentaron el aporte al Iguazú

Uno de los principales factores que genera preocupación está aguas arriba de las Cataratas. Durante los últimos días se registraron más de 300 milímetros de lluvia en sectores del estado brasileño de Paraná, provocando un incremento de los aportes hacia la cuenca del río Iguazú.

Los pronósticos también anticipan períodos de precipitaciones intensas durante septiembre y octubre, especialmente en el sur de Brasil. Si estas condiciones se mantienen, el caudal que llega hasta las Cataratas podría volver a experimentar aumentos significativos.

Las autoridades relacionan este escenario con la influencia del fenómeno de El Niño, que puede modificar los patrones de precipitación en distintas zonas de la región.

En este contexto, el comportamiento de las lluvias durante las próximas semanas será determinante para establecer cuándo será posible volver a instalar las pasarelas.

Las Cataratas seguirán abiertas

Aunque la imagen de la Garganta del Diablo sin sus tradicionales pasarelas modificará uno de los sectores más reconocibles del parque, el resto del Área Cataratas continuará funcionando con normalidad, de acuerdo con la información difundida.

Los visitantes podrán acceder a los demás recorridos habilitados, mientras se realizan las tareas preventivas y se monitorea la evolución del río.

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El cierre de la Garganta del Diablo no tiene todavía una fecha exacta de finalización. Los trabajos de desmontaje y posterior reinstalación demandarían al menos 40 días, pero el regreso del circuito dependerá principalmente de las condiciones hidrológicas.

La prioridad será determinar que el nivel del río y los pronósticos permitan colocar nuevamente las estructuras sin exponerlas a una nueva crecida extraordinaria.

Así, el atractivo más emblemático de las Cataratas quedará temporalmente fuera del recorrido turístico, mientras las autoridades buscan anticiparse al comportamiento del Iguazú y reducir el riesgo de daños en la infraestructura.

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