Las normas de protección animal se endurecieron y ahora contemplan sanciones económicas para quienes mantengan a sus mascotas en determinados espacios de forma habitual. La medida forma parte de la Ley de Bienestar Animal, una normativa que busca reforzar la protección de perros, gatos y otros animales de compañía.
La legislación establece nuevas obligaciones para los propietarios y contempla multas que pueden alcanzar cifras elevadas en los casos más graves.
¿Qué prohíbe la normativa?

Entre las disposiciones más destacadas figura la prohibición de mantener de manera habitual a perros y gatos en balcones, terrazas, azoteas, patios, sótanos, trasteros o vehículos.
El objetivo es evitar situaciones que puedan comprometer el bienestar de los animales, especialmente cuando permanecen aislados, expuestos a condiciones climáticas adversas o sin la atención adecuada.
Además, la ley también limita el tiempo que una mascota puede permanecer sola sin supervisión.
En el caso de los perros, no pueden quedarse sin atención durante más de 24 horas consecutivas. Para otros animales de compañía, el plazo máximo es de tres días.
Un país con millones de mascotas
La normativa surge en un contexto donde la convivencia con animales domésticos es cada vez más frecuente. Según datos oficiales, uno de cada tres hogares cuenta con al menos una mascota.
Sin embargo, las autoridades también han detectado problemas relacionados con el abandono y la falta de identificación. Aunque existen millones de animales registrados, una gran parte de los perros y gatos que llegan a refugios carecen de microchip o sistemas que permitan identificar a sus propietarios.
Multas de hasta 200.000 euros
La ley clasifica las infracciones en leves, graves y muy graves, con sanciones económicas que varían según la situación.
Las infracciones leves pueden derivar en apercibimientos o multas de entre 500 y 10.000 euros.
Las graves contemplan sanciones de entre 10.001 y 50.000 euros cuando se considera que el animal sufrió daños o situaciones que afectan su bienestar.

Por último, las infracciones muy graves pueden alcanzar multas de entre 50.001 y 200.000 euros. Dentro de esta categoría se incluyen situaciones como el sacrificio no autorizado de animales o prácticas especialmente crueles.
Una normativa enfocada en el bienestar animal
La Ley de Bienestar Animal busca garantizar condiciones de vida adecuadas para los animales de compañía y promover una mayor responsabilidad por parte de sus propietarios.
Más allá de las sanciones, la normativa pretende fomentar una convivencia basada en el cuidado, la protección y el respeto hacia los animales que forman parte de millones de hogares.







