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Estas son las 12 cosas que NO debes hacer si viajas a Tailandia

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Si vas a viajar a Tailandia y estuviste buscando información sobre qué lugares visitar, el Top 3 de los templos de Bangkok y las mejores playas del país: entonces bien, vas por buen camino.

Sin embargo, en este ranking queremos contarte las cosas que NO hay que hacer en el país de las sonrisas. Algo que aprendimos viajando es que cada país es un mundo y las cosas que a nosotros nos parecen “normales”, pueden tener un significado completamente distinto en otro lugar: una palabra, un tono, un gesto.

Y para que no quedes mal en tu primer viaje a Tailandia, te queremos dar estos consejos:

Entrar a algún lugar con calzado

Diríamos que es casi la regla número 1 en Tailandia. Nunca entres con algún tipo de calzado a una vivienda o templo. Es una costumbre que se mantiene en todo el país y, por lo tanto, tenés que respetarla a rajatabla.

Ésta práctica es extensiva también a algunos hospedajes (sobre todo si es de gente local) y negocios: va a ser muy fácil que te des cuenta porque vas a ver una pila de zapatillas u ojotas en la entrada. Si tenés alguna duda, por las dudas, ¡primero preguntá!

Usar ropa inapropiada

El tema de la vestimenta se lo toman muy en serio, sobre todo si vas a visitar un templo: exigen que tanto las rodillas como los hombros estén completamente cubiertos. Tampoco está permitido el escote en las mujeres.

En muchos templos te prestan ropa adecuada para entrar y visitarlo, pero te sugerimos que siempre tengas a mano ropa cómoda para ponerte antes de ingresar.

Aceptar el primer precio en los mercados callejeros

Ésta es una regla de oro: si vas a un mercado callejero (de los que venden ropa, souvenirs y cosas falsificadas) el primer precio que te dicen NUNCA es el valor real, siempre está duplicado y hasta triplicado.

Por eso te recomendamos que si vas al Chatuchak o visitás el mercado nocturno que se arma en Khao San Road tengas muchísima paciencia y disfrutes del regateo: siempre con una sonrisa.

Levantar la voz cuando te diriges a un local

Los tailandeses son personas muy muy especiales. Son amables y te sonríen prácticamente todo el tiempo: es muy difícil verlos de mal humor o hablándole mal a otra persona, sobre todo a un turista.

También hemos visto que se ponen realmente muy nerviosos si alguien empieza a levantarles la voz, porque no están acostumbrados. Lo más probable es que si elevás el tono, lo primero que hagan es sonreír todavía más: es por los nervios.

Si les estás hablando y no te entienden o estás tratando de pagar un precio que considerás justo en el medio de un regateo, no les grites! Tomalo como un juego y vos también sonreí: lo vas a disfrutar.

Subir a un taxi sin taxímetro

Si subís a un taxi que no está dispuesto a poner el taxímetro, déjame decirte que vas a pagar (como mínimo) el doble de lo que vale el viaje.

Son conocidas este tipo de estafas donde el chofer trata de arreglar previamente una tarifa que sabe es mucho mayor a la que marcaría el relojito una vez finalizado el viaje.

Por suerte ahora hay algunas aplicaciones como Grab (es como Uber y funciona en casi todos los países del Sudeste Asiático) que te permiten tomarte un taxi o, por lo menos, tener una referencia del valor del viaje.

Abusar del regateo

Tal vez te parezca un poco contradictorio considerando lo que pusimos en el punto anterior, pero creemos que hay que regatear (para no pagar el doble de lo que vale un producto) sin pasarse al otro lado.

La persona que te está vendiendo algo o te está ofreciendo un servicio (un tuk tuk por ejemplo) está trabajando y nos parece justo pagarle por lo que está haciendo. Una vez escuchamos que un chico pretendía que la llevaran a un lugar muy lejano por 1 dólar. Está bien que Tailandia es un país barato, pero creemos que no hay que pecar de tacaños.

Dejar de aprender algunas palabras de cortesía

En nuestra opinión hay dos o tres palabras que no deberías dejar de aprender en ningún país: “Hola/Chau” (Sawat di khrap, que suena algo asi como Savadijah o savadijahp dependiendo si sos mujer u hombre), “Por Favor” (Yin-dii) y “Gracias” (Kop khun khrap, que por fonética seria algo como capcunkaah o kaahp otra vez dependiendo, mujer u hombre) deberían ser parte de tu vocabulario.

Por un lado, es una cuestión de educación que nunca está de más, pero además te podemos asegurar que la alegría que les produce a los tailandeses que te esfuerces por aprender aunque sea un poquito de su idioma, vale la pena.

Tocar a los monjes

No se puede tocar a los monjes, es una falta gravísima de respeto. De hecho, las mujeres no deberían hablarles directamente, salvo que ellos lo hagan primero, de otra forma vas a tener un hombre intermediario. Puede parecer un poco chocante para nosotros, pero así funciona allá.

Tocar la cabeza a un tailandés

La cabeza es, para los tailandeses, la parte más sagrada del cuerpo de una persona: allí reside el alma. Creemos que no vas a ir por ahí tocándole la cabeza a la gente, pero tal vez quieras tener algún gesto de cariño con un niño o niña cuando corran a saludarte.

Tratá de expresar tu cariño de otra manera, porque para ellos puede ser muy ofensivo!

Seguir contaminando (sobre todo la playa)

Es triste ver cómo la gente del lugar no cuida de los maravillosos lugares que Tailandia tiene para ofrecer. También es lamentable ver como turistas llegan a una playa, comen un paquete de galletitas y tiran el envoltorio en la playa.

Tratemos de cuidar esos lugares increíbles y, de paso, si podés ayudar a limpiar un poco el planeta te lo va a agradecer.

Visitar “santuarios” de elefantes

Pocas cosas más tristes que ver cómo hay lugares que utilizan la vida de los animales para ganar dinero. Es conocido que Tailandia es un destino donde se pueden ver elefantes, de hecho, hay algunos tours que hasta te ofrecen montarlos.

No hay que ser muy inteligente para darse cuenta que cualquier visita a un lugar con elefantes que incluya contacto con estos hermosos animales, implica que éstos han sido maltratados hasta el hartazgo para ser “domesticados”.

Nosotros creemos que ningún lugar es lo suficientemente “bueno” como para cuidar a los elefantes y preocuparse por ellos. Nos han contado estando en Chiang Mai que muchos de los que dicen ser santuarios, también los maltratan aunque no frente a los turistas.

No disfrutar los masajes tailandeses

Por último: no podés irte de Tailandia sin disfrutar de alguna sesión de masajes. Son relajantes y encima baratos! Están en todos lados y creemos que la relación precio/calidad es la mejor del mundo (al menos de lo que nosotros conocemos).

 ¿Querés compartir algún consejo sobre las cosas que NO hay que hacer en Tailandia? Te leemos.

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