La comunidad aeronáutica se encuentra de luto tras el trágico accidente de un jet privado ocurrido en el Aeropuerto Internacional de La Romana, en República Dominicana, que terminó con la vida de dos pilotos estadounidenses. El siniestro no solo conmocionó al sector de la aviación, sino que también generó una ola de mensajes de despedida y reconocimiento hacia los tripulantes fallecidos.
La aeronave involucrada era un jet ejecutivo modelo Gulfstream G200 Galaxy, matrícula N318JF, que había despegado desde La Romana con destino a Texas. Según informaron las autoridades dominicanas, pocos minutos después de iniciar el vuelo, los pilotos reportaron una emergencia mientras se encontraban a unos 30 kilómetros al suroeste de la ciudad e intentaron regresar de inmediato al aeropuerto.

Sin embargo, durante la maniobra de retorno, la aeronave perdió estabilidad y terminó estrellándose dentro del perímetro aeroportuario. El impacto provocó un incendio que movilizó rápidamente a los equipos de emergencia. Los únicos ocupantes del avión eran los pilotos Eric Dhiago, de 39 años, y Rudy Gahasal, de 34, quienes fallecieron en el lugar.
La historia detrás del vuelo llamó especialmente la atención porque el jet tenía previsto recoger al legendario exreceptor de las Grandes Ligas, Yadier Molina, junto a familiares y amigos en Texas para trasladarlos posteriormente a Puerto Rico. Horas antes del accidente, la aeronave había llegado desde Puerto Rico, donde había dejado pasajeros y repostado combustible antes de emprender el trayecto hacia Estados Unidos.
La noticia generó una profunda conmoción entre colegas y amigos de los pilotos. Una de las despedidas más emotivas fue la de la piloto Mar Dosil, quien recordó públicamente a Eric Dhiago como un profesional excepcional y una persona siempre dispuesta a ayudar.
En un mensaje compartido en redes sociales, Dosil destacó la generosidad, el compañerismo y la pasión por la aviación que caracterizaban a su colega. También recordó con tristeza una promesa pendiente de compartir un paseo en yate, una experiencia que nunca llegaron a concretar debido a sus compromisos laborales.
Sus palabras resonaron especialmente dentro de la comunidad aeronáutica cuando expresó que, aunque la partida de Eric deja “un vacío imposible de llenar”, prefiere imaginar que su espíritu continuará volando por cielos infinitos. El mensaje se viralizó rápidamente y fue compartido por numerosos pilotos y profesionales del sector.
Por su parte, Yadier Molina también reaccionó a la tragedia a través de sus redes sociales. El exbeisbolista manifestó sus condolencias a las familias de los pilotos y reveló que la aeronave se dirigía precisamente a recogerlo a él y a su grupo para regresar a Puerto Rico, una noticia que calificó como devastadora.

Tras el accidente, se activaron los protocolos de emergencia en el aeropuerto. Bomberos, especialistas en rescate aeronáutico y agentes de seguridad aeroportuaria trabajaron para controlar el incendio, asegurar la zona y comenzar la recolección de evidencias.
Actualmente, el caso está siendo investigado por el Instituto Dominicano de Aviación Civil y la Comisión Investigadora de Accidentes de Aviación, organismos encargados de determinar qué provocó la emergencia que terminó en una de las tragedias aéreas más impactantes registradas recientemente en el país.
Mientras avanza la investigación, familiares, amigos y colegas continúan recordando a Eric Dhiago y Rudy Gahasal como dos pilotos apasionados por el vuelo, cuya pérdida ha dejado una profunda huella en la comunidad aeronáutica internacional.








