Theresa Wallach y Florence Blenkiron: las mujeres que cruzaron el Sahara en moto en 1934

ChatGPT Image Sep 14, 2026, 12_06_57 PM
Redactor
¡Valora esto!

En diciembre de 1934 partieron de Londres rumbo a Ciudad del Cabo en una moto de un solo cilindro, con sidecar y remolque. Atravesaron el Sahara sin brújula y recorrieron más de 21.000 kilómetros en una de las grandes expediciones en moto del siglo XX.

Hoy, cruzar África por tierra ya supone una expedición compleja. En 1934, hacerlo en una motocicleta, atravesando el Sahara y buena parte del continente africano, parecía directamente imposible.

Theresa Wallach y Florence Blenkiron decidieron intentarlo.

El 11 de diciembre de 1934 dejaron Londres con destino a Ciudad del Cabo, Sudáfrica. Su vehículo era una Panther de 600 centímetros cúbicos y un solo cilindro, equipada con sidecar y un pequeño remolque en el que transportaban combustible, herramientas, repuestos y equipo para acampar.

La combinación tenía incluso un nombre: The Venture.

image images

Cruzar el Sahara en moto y sin brújula

Después de atravesar Francia y embarcar hacia Argel, comenzó la parte verdaderamente extrema del viaje.

Wallach y Blenkiron entraron al Sahara el 26 de diciembre de 1934. Por delante tenían alrededor de 2.900 kilómetros de desierto, en una época en la que gran parte del recorrido consistía en huellas, pistas de tierra y terreno abierto.

Y lo hicieron, según los registros de la expedición, sin brújula.

La moto tampoco viajaba liviana. Al peso de la Panther había que sumarle el sidecar, el remolque y todo lo necesario para ser autosuficientes durante semanas.

La travesía del Sahara les llevó aproximadamente un mes.

Pero el desierto era apenas una parte del recorrido.

Averías, selva y miles de kilómetros por delante

Desde el norte de África continuaron hacia el sur siguiendo una ruta que pasó por territorios que hoy forman parte de Argelia, Níger, Nigeria y Chad, antes de avanzar hacia África Oriental y finalmente descender hacia Sudáfrica.

La expedición estuvo atravesada por problemas mecánicos, condiciones climáticas extremas y caminos que en muchos tramos apenas podían considerarse caminos.

Un informe publicado en 1935 por The Woman Engineer relató, incluso, que durante el trayecto llegaron a pasar cuatro noches en una selva tropical sin comida ni refugio y tuvieron un encuentro con tuaregs en el desierto.

A pesar de los problemas, siguieron avanzando.

Pasaron por Nairobi, bordearon el Kilimanjaro, continuaron hacia Victoria Falls y finalmente entraron en Sudáfrica.

image images 1

Más de 21.000 kilómetros después

El 29 de julio de 1935, más de siete meses después de haber salido de Londres, Theresa Wallach y Florence Blenkiron llegaron finalmente a Ciudad del Cabo.

Habían recorrido unas 13.500 millas —más de 21.700 kilómetros— y completado una de las expediciones motociclistas más extraordinarias de la época.

Su travesía también quedó registrada en fotografías y filmaciones realizadas durante el recorrido. Décadas después, la experiencia de Wallach sería reconstruida en el libro The Rugged Road, publicado póstumamente a partir de su relato.

Theresa Wallach siguió rompiendo límites

La historia de Wallach con las motos no terminó en África.

Ingeniera, mecánica y piloto, en 1939 se convirtió en una de las pocas mujeres de su época en superar las 100 millas por hora —más de 160 km/h— en el histórico circuito británico de Brooklands. Florence Blenkiron ya había conseguido esa marca en 1933.

Wallach se mudó posteriormente a Estados Unidos, donde continuó viajando en moto y abrió un negocio y una escuela de conducción de motocicletas. En 2003 fue incorporada de manera póstuma al Motorcycle Hall of Fame de la American Motorcyclist Association.

image hermanas van buren

Murió el 30 de abril de 1999, exactamente el día en que cumplía 90 años.

Casi nueve décadas después de aquella partida desde Londres, el viaje de Theresa Wallach y Florence Blenkiron sigue resultando difícil de dimensionar: dos mujeres, una moto de un cilindro, un sidecar, un remolque y más de 21.000 kilómetros por delante.

En 1934 no había navegación satelital ni infraestructura turística preparada para atravesar el continente. Ellas decidieron hacerlo de todos modos.

Y cruzaron el Sahara en el camino.

¡Valora esto!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *