Un pequeño conejo británico acaba de hacer historia al convertirse en el ejemplar vivo más longevo del planeta. El reconocimiento fue confirmado por Guinness World Records, que lo incorporó oficialmente a sus registros.
Se trata de Herbie, un conejo doméstico de raza cabeza de león que alcanzó los 15 años y 82 días, una cifra que supera ampliamente la esperanza de vida promedio de estos animales, que suele rondar entre los 8 y 12 años.

El animal pertenece a Melissa Dunham, residente en el condado de Surrey, en Reino Unido. Según contó su dueña, Herbie llegó a su vida cuando tenía apenas ocho semanas, con el objetivo de hacerle compañía a otra mascota de la familia, con la que convivió durante cerca de diez años.
Durante su juventud, Herbie era un conejo activo y juguetón, pero con el paso del tiempo adoptó un ritmo mucho más tranquilo. Hoy pasa sus días entre el interior del hogar y el jardín, donde disfruta descansar y tomar el sol.

Su caso es excepcional y despierta interés entre expertos y amantes de los animales, ya que no es habitual que un conejo alcance una edad tan avanzada. Este récord no solo lo convierte en una celebridad, sino que también pone el foco en la importancia de los cuidados, la alimentación y el entorno en la longevidad de las mascotas.
Con este logro, Herbie no solo suma un título, sino que se posiciona como uno de los animales domésticos más longevos jamás documentados.









