Una mujer pagó doble asiento en primera clase para viajar junto a su colorido pony Fred

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Ocurrió durante una jornada de los primeros días de febrero, en pleno vuelo que despegó desde Michigan con destino a California, Estados Unidos. Allí, los pasajeros que se encontraban a bordo se sorprendieron con la extraordinaria presencia de Fred, un pony envuelto en un traje turquesa, con un correa.

Al parecer, su dueña Ronica Froese, compró dos asientos de primera clase en el avión debido a que, según indicó al medio Insider, se trataba de “la primera vez que volábamos, por lo que Fred tendría la mayor cantidad de espacio y no molestaríamos a ningún otro pasajero“.

Como suele suceder cuando las personas tratan de inmortalizar recuerdos y experiencias, Ronica compartió imágenes de este inédito evento en sus redes, al mismo tiempo que agradecía por el trato recibido durante el transcurso del viaje: “Gracias a todos los pasajeros que nos han pedido educadamente tomarse fotos y con cortesía hicieron preguntas agradables. Estoy feliz de decir que en todos nuestros viajes el 90% del público fue respetuoso y agradable“.

Las vacaciones familiares tienen un impacto duradero en la felicidad de los niños

Vacaciones con niños, ¿qué es lo primero que puede venir a tu mente…? Mucho dinero, poco descanso, buscar actividades continuamente para que no se aburran, berrinches, se olvidarán cuando sean grandes, y un sin fin de motivos para, tal vez no salir de casa, o buscar algún plan tranquilo. Por que total, “los chicos no valoran todo este esfuerzo”.

Bueno, resulta que, aunque tal vez no lo demuestren o lo verbalicen siempre, sí valoran las vacaciones familiares, y mucho.

“Las vacaciones familiares son valoradas por los niños, tanto en el momento como durante mucho tiempo después en su memoria”, explicó el psicólogo y autor de best-seller Oliver James a The Telegraph.

Una familia saludable debe fomentar seguridad en sus hijos transmitiéndoles cariño, amor, aceptación, protección y estableciendo las reglas para una convivencia adecuada, donde haya responsabilidades, acuerdos de libertad, gestión de decisiones, manejo de confianza y respeto. Estos pilares crean niños seguros capaces de crecer y enfrentar al mundo, asumir retos, conocer sus limitaciones y aprender a querer y quererse por sobre todas las cosas. En este sentido, un viaje propicia el espacio ideal para todo esto. Continuar leyendo…

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