El regreso del yaguareté a los Esteros del Iberá ya es una realidad y marca uno de los mayores hitos de conservación de la fauna argentina en las últimas décadas. Tras haber desaparecido de Corrientes hace más de 70 años, el felino más grande de América volvió a habitar libremente esta región gracias a un ambicioso proyecto de reintroducción que comenzó en 2012.

En los últimos días, dos turistas lograron avistar y filmar a “Ombú”, un joven yaguareté que caminaba por un sendero turístico cercano a Colonia Carlos Pellegrini, dentro del Iberá. Las imágenes rápidamente se viralizaron y fueron celebradas como una muestra concreta del éxito del programa de recuperación de la especie.
El proyecto fue impulsado de manera conjunta por el gobierno de Corrientes, la Administración de Parques Nacionales, la Fundación Rewilding Argentina, científicos, organizaciones conservacionistas y comunidades locales. El objetivo era devolver al ecosistema un depredador clave que había sido exterminado por la caza y la pérdida de hábitat.

Actualmente, ya existen decenas de yaguaretés viviendo en libertad en la región. Muchos nacieron directamente en estado silvestre, algo que parecía imposible hace apenas algunos años. Especialistas destacan que el crecimiento de la población permitirá recuperar el equilibrio natural del ecosistema, ya que el yaguareté cumple un rol fundamental como depredador tope.
Además del impacto ambiental, el regreso del animal también abre una nueva oportunidad para el turismo de naturaleza en Corrientes. Los expertos aseguran que encuentros como el de Ombú podrían volverse cada vez más frecuentes a medida que la especie continúa expandiéndose por el Iberá.








