El enorme elefante salvaje vive en los alrededores del Parque Nacional de Chitwan y lleva más de una década protagonizando encuentros mortales con habitantes de la región. Las autoridades intentaron cazarlo, sobrevivió a los disparos y años después volvió a aparecer.
En los alrededores del Parque Nacional de Chitwan, en Nepal, hay un elefante cuyo nombre es conocido desde hace más de una década. Se llama Dhurbe y, según los registros difundidos por las autoridades locales, está relacionado con la muerte de 25 personas desde 2010.
Su historia volvió a cobrar notoriedad después de un nuevo ataque ocurrido en julio de 2026, cuando murieron una mujer de 25 años y su hijo de cuatro años en la localidad de Jagatpur. El episodio tuvo además una coincidencia especialmente trágica: otros dos integrantes de la misma familia habían muerto en un ataque atribuido a Dhurbe 14 años antes.
Una misma familia, cuatro víctimas en 14 años
La historia comenzó en diciembre de 2012.
Ese año, Dhurbe mató a los padres de Shanichara Bote en Madi, una localidad situada cerca del Parque Nacional de Chitwan. Después de lo ocurrido, Shanichara decidió abandonar la zona y mudarse junto a su familia a Jagatpur, al otro lado del río Rapti.
La intención era alejarse de los encuentros con animales salvajes.
Sin embargo, el 5 de julio de 2026, más de una década después, un elefante identificado como Dhurbe apareció en las inmediaciones de su nueva vivienda. Durante el ataque murieron su nuera, Ashika Bote, de 25 años, y su nieto Bharat Bote, de cuatro.
La distancia entre Madi y Jagatpur es de aproximadamente 30 kilómetros por carretera.
De esta manera, una misma familia perdió a cuatro de sus integrantes en ataques atribuidos al mismo elefante con 14 años de diferencia.
Intentaron cazarlo, pero sobrevivió
Los problemas con Dhurbe no son nuevos.
El elefante comenzó a acercarse a asentamientos humanos alrededor de 2010 y, con el paso del tiempo, se convirtió en uno de los animales más temidos de la región.
En 2012, después de varios episodios mortales, autoridades del Parque Nacional de Chitwan y miembros del Ejército de Nepal organizaron una operación para intentar abatirlo.
Dhurbe recibió disparos y resultó gravemente herido, pero consiguió internarse en la selva.
Durante años prácticamente no hubo noticias del animal y muchos llegaron a creer que había muerto. Pero en 2016 volvió a ser visto dentro del parque.
La operación para encontrarlo y cazarlo había costado alrededor de 1,6 millones de rupias nepalíes, aproximadamente 10.000 euros.
¿Por qué Dhurbe ataca a las personas?
El caso generó un complejo debate entre los habitantes de la región, las autoridades y las organizaciones dedicadas a la conservación.
Mientras algunos residentes reclaman que el animal sea sacrificado por el peligro que representa, los conservacionistas advierten que la situación forma parte de un problema mucho más amplio: el creciente contacto entre las comunidades humanas y los animales salvajes que viven alrededor de Chitwan.
Los elefantes pueden abandonar las áreas protegidas para buscar comida en cultivos, agua o territorio. Los machos también pueden acercarse a zonas pobladas cuando buscan hembras que viven en cautividad.
En el caso particular de Dhurbe, especialistas citados por AS señalan además que su comportamiento podría estar relacionado con la competencia con otros machos de la región.
Uno de ellos es conocido como Ronaldo, un ejemplar más joven que actualmente tendría una posición dominante en la zona.
El conflicto entre personas y animales crece en Chitwan
Dhurbe es el caso más conocido, pero está lejos de ser el único.
Según datos del Parque Nacional de Chitwan citados por The Kathmandu Post y recogidos por AS, 127 personas murieron en encuentros con animales salvajes entre 2014 y 2025.
De esas víctimas, 52 estuvieron vinculadas a rinocerontes, 40 a tigres y 28 a elefantes. Muchos de los incidentes se producen cuando habitantes de las comunidades cercanas ingresan al bosque para obtener diferentes recursos.
La reducción de algunos hábitats también está modificando el comportamiento de los animales.
El parque señala, por ejemplo, que las áreas de pastizales llegaron a ocupar alrededor del 20% de Chitwan, mientras que actualmente representan aproximadamente el 10%. Esa reducción puede llevar a especies como los rinocerontes a desplazarse hacia otras zonas en busca de alimento.
Nepal analiza crear un santuario para elefantes
Ante el aumento de estos conflictos, las autoridades estudian alternativas que permitan reducir los encuentros entre personas y animales.
Una de las propuestas es mejorar la disponibilidad de alimento, agua y territorio dentro de las áreas protegidas para evitar que los ejemplares necesiten acercarse a los pueblos.
El Gobierno de Nepal también analiza la posibilidad de crear un santuario dedicado a elefantes, donde los animales dispongan de los recursos necesarios para permanecer alejados de los asentamientos humanos.
Mientras tanto, el futuro de Dhurbe sigue generando discusión.
Para las comunidades que viven alrededor de Chitwan, se trata de un animal asociado desde hace años con ataques y muertes. Para los conservacionistas, su historia también refleja una problemática cada vez más difícil de resolver: cómo proteger a las personas sin dejar de preservar una fauna salvaje cuyo territorio se cruza cada vez más con el de los humanos.







