Rescataron dos Aguará Guazú con 45 días de vida en Corrientes

resctana aguará guazú
Redactor
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Kuarahy y Jasy —Sol y Luna en guaraní— tenían apenas 45 días de vida cuando fueron encontrados solos y sin rastros de su madre en los Esteros del Iberá.

Las dos crías de aguará guazú fueron rescatadas por la Fundación Rewilding Argentina y trasladadas inicialmente al Centro de Conservación Aguará, en Corrientes. Más tarde continuaron su recuperación en el Centro de Recuperación de Especies de la Fundación Temaikèn, en Escobar.

Allí permanecieron durante 45 días bajo un estricto protocolo de aislamiento humano. El objetivo era evitar que se acostumbraran a las personas y permitirles desarrollar comportamientos fundamentales para sobrevivir en libertad: buscar alimento, ocultarse, reconocer estímulos y mantener su carácter silvestre.

image aguara guazu

Cuando fueron rescatados, cada uno pesaba apenas 1,2 kilos. Al completar su rehabilitación alcanzaron cerca de 20 kilos y unos 90 centímetros de altura.

Finalmente, fueron devueltos a los Esteros del Iberá y equipados con collares satelitales GPS. A través de estos dispositivos, los especialistas podrán conocer sus desplazamientos, las áreas que utilizan para alimentarse y la manera en que se adaptan nuevamente al ambiente natural.

La liberación forma parte del trabajo de rewilding o restauración de ecosistemas, una estrategia que busca recuperar ambientes naturales completos y funcionales mediante la protección de hábitats y el regreso de especies que desaparecieron o cuyas poblaciones se redujeron.

Iberá es uno de los principales escenarios de este modelo en Argentina. El Gran Parque Iberá protege alrededor de 758.000 hectáreas y allí Rewilding Argentina trabaja en la recuperación de especies como el yaguareté, el oso hormiguero gigante, el venado de las pampas, el guacamayo rojo y el pecarí de collar.

El aguará guazú, cuyo nombre significa “zorro grande” en guaraní, es el cánido más grande de Sudamérica. Cumple un papel importante como depredador y dispersor de semillas, por lo que su presencia también funciona como indicador de ambientes saludables.

En Argentina enfrenta amenazas como la fragmentación de su hábitat, los atropellamientos, la caza, el contacto con perros domésticos y las falsas creencias que todavía existen sobre su comportamiento.

El regreso de Kuarahy y Jasy al Iberá no representa solamente la liberación de dos animales: también es una nueva oportunidad para fortalecer la población silvestre de una de las especies más emblemáticas de los humedales sudamericanos.

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