El histórico recorrido cordillerano incorporará Meliquina y Lolog a su circuito, acompañado por nuevas obras de infraestructura vial para potenciar el turismo.
Uno de los recorridos más emblemáticos de la Patagonia argentina se prepara para cambiar de nombre y ampliar su propuesta. La tradicional Ruta de los Siete Lagos, en Neuquén, sumará dos nuevos espejos de agua a su recorrido y pasará a ser conocida como Paseo de los Nueve Lagos.
La transformación busca consolidar un corredor turístico más amplio alrededor de San Martín de los Andes, al mismo tiempo que contempla obras destinadas a mejorar la circulación, reforzar la seguridad vial y facilitar el acceso a distintos atractivos de la cordillera.

La incorporación será progresiva. En una primera etapa se integrará el lago Meliquina y posteriormente se sumará el lago Lolog, ampliando un circuito que durante décadas se convirtió en uno de los grandes atractivos turísticos de Neuquén.
Los siete lagos que seguirán siendo protagonistas
La ampliación no modificará los siete lagos que dieron identidad al recorrido original. Correntoso, Espejo, Escondido, Villarino, Falkner, Hermoso y Machónico continuarán formando parte del circuito.
Cada uno aporta un paisaje diferente a lo largo de un camino rodeado de bosques, montañas, playas y miradores.
Correntoso, ubicado cerca de Villa La Angostura, se conecta con el lago Nahuel Huapi a través del río que lleva su mismo nombre. Espejo, como su nombre anticipa, se destaca por la tranquilidad de sus aguas, mientras que el cercano Escondido aparece entre la vegetación con sus tonalidades verdosas.
Más hacia el norte se encuentran Villarino y Falkner. Este último es especialmente conocido por sus extensas playas de arena, que durante el verano se convierten en uno de los puntos elegidos para descansar junto al agua.
El recorrido continúa con Hermoso, dentro del Parque Nacional Lanín, y Machónico, reconocido por el intenso azul de sus aguas y el mirador desde el que puede contemplarse el paisaje.
Meliquina, el primero de los nuevos integrantes
La primera incorporación será el lago Meliquina, situado junto a Villa Meliquina, un pequeño enclave cordillerano que se desarrolló en estrecha relación con el entorno natural.
La localidad cuenta con alrededor de 400 habitantes permanentes y tiene una identidad marcada por la búsqueda de alternativas sustentables. Parte de sus servicios se abastecen mediante recursos naturales y sistemas de generación de energía renovable.
La incorporación al nuevo corredor permitirá conectar formalmente este destino con uno de los circuitos turísticos más reconocidos de la provincia y darle mayor visibilidad dentro de la oferta de la región.
Lolog completa el nuevo recorrido
El segundo destino que se incorporará será el lago Lolog, otro de los paisajes naturales ubicados en las cercanías de San Martín de los Andes.
Su inclusión permitirá ampliar la experiencia más allá del trazado tradicional y conectar distintos atractivos que hasta ahora podían visitarse como destinos independientes.
Con Meliquina y Lolog, el nuevo paseo busca convertirse en un circuito más extenso y articulado, capaz de distribuir el movimiento turístico entre distintos puntos de la cordillera.
Más infraestructura para un recorrido cada vez más visitado
El cambio de nombre estará acompañado por obras de infraestructura vial destinadas a mejorar las condiciones del recorrido.

El circuito combina actualmente sectores asfaltados con tramos de ripio consolidado y atraviesa áreas de gran valor paisajístico. La intención de las nuevas intervenciones es facilitar los desplazamientos y mejorar la seguridad para quienes recorren la zona.
La transformación también responde al crecimiento de la actividad turística en la región, que convirtió a los lagos y bosques cordilleranos en algunos de los paisajes más buscados de la Patagonia.
Así, la tradicional Ruta de los Siete Lagos no desaparece: se expande. Los siete espejos de agua que construyeron su fama seguirán siendo parte esencial del recorrido, pero ahora compartirán protagonismo con Meliquina y Lolog en un nuevo circuito que busca llevar el clásico paisaje neuquino un poco más lejos.







