Las bajas temperaturas y el ingreso de aire antártico generaron un paisaje invernal en el sudoeste bonaerense, que rápidamente se convirtió en atractivo para turistas y vecinos.
El invierno volvió a hacerse sentir con fuerza en el sudoeste de la provincia de Buenos Aires. Durante el último fin de semana, una intensa ola polar cubrió de blanco las sierras, cumbres y valles de Sierra de la Ventana, en un fenómeno poco habitual para esta época del año.
La llegada de una masa de aire de origen antártico provocó un marcado descenso de las temperaturas y generó las condiciones necesarias para que las precipitaciones se produjeran en forma de nieve y graupel.
Las imágenes de las sierras completamente blancas no tardaron en llamar la atención de quienes se encontraban en la zona. Turistas y vecinos se acercaron a distintos puntos panorámicos del Cerro Ventana, Villa Ventana y San Ignacio para contemplar y registrar el paisaje.

¿Por qué nevó en Sierra de la Ventana?
Para que la precipitación llegue al suelo en forma de nieve se necesita una combinación de factores que no suele darse con frecuencia en las zonas de altitud media de la provincia.
En este caso, el ingreso de aire muy frío proveniente del sur y de origen antártico fue determinante. A esto se sumó la presencia de humedad y un sistema de baja presión en altura.
La propia geografía de la región también tuvo un papel fundamental. Las sierras obligaron a las masas de aire a ascender, favoreciendo el enfriamiento, la condensación y finalmente la formación de precipitación sólida.
El sistema de Ventania cuenta con algunas de las mayores elevaciones de la provincia. El Cerro Tres Picos supera los 1.200 metros sobre el nivel del mar, una característica que favoreció la permanencia de las temperaturas lo suficientemente bajas como para que la nieve alcanzara las zonas más elevadas.
Una postal blanca que atrajo a turistas
La nevada modificó por completo el aspecto habitual de la comarca serrana. Las laderas, caminos y sectores elevados quedaron cubiertos por una capa blanca que convirtió durante algunas horas a Sierra de la Ventana en un paisaje típicamente invernal.
El fenómeno fue aprovechado por turistas y residentes, que se trasladaron hasta diferentes miradores y puntos de acceso para sacar fotografías y disfrutar de las condiciones excepcionales.
Las localidades de Villa Ventana y San Ignacio, junto con los sectores cercanos al Cerro Ventana, concentraron buena parte de la atención durante la jornada.
Nieve y graupel: no es exactamente lo mismo
Aunque muchas de las imágenes fueron descritas simplemente como una nevada, en distintos puntos del sudoeste bonaerense también se registró graupel, un tipo de precipitación que suele confundirse con el granizo.
El graupel se forma dentro de las nubes cuando pequeñas gotas de agua que permanecen líquidas pese a encontrarse a temperaturas bajo cero entran en contacto con cristales de nieve. Las gotas se congelan alrededor del cristal y forman pequeñas partículas blancas, opacas y porosas.
Por lo general, estos gránulos tienen entre 2 y 5 milímetros de diámetro.
A diferencia del granizo convencional, el graupel es mucho más blando: puede deshacerse fácilmente al presionarlo con los dedos y, por sus características, no suele provocar los daños materiales asociados a las piedras de granizo.

En distintas zonas de la provincia, como Bahía Blanca, Tandil y los valles de Ventania, se registraron precipitaciones de este tipo durante el avance del aire polar.
El frío seguirá durante los próximos días
Aunque el núcleo más intenso de la ola polar comenzó a retirarse, el frío todavía se hará sentir durante las primeras horas del día.
Los pronósticos anticipan mañanas con riesgo de heladas fuertes en sectores rurales del sudoeste bonaerense. En zonas de Tornquist, Coronel Suárez y Saavedra, las temperaturas mínimas podrían ubicarse entre -2 °C y -4 °C.
El episodio dejó una de esas postales poco frecuentes que transforman por completo uno de los principales destinos turísticos de la provincia: las sierras bonaerenses cubiertas de nieve en pleno avance de una masa de aire antártico.








