Un nuevo terremoto sacudió este martes la provincia española de Granada y obligó a desalojar de manera preventiva parte de la Alhambra, uno de los monumentos más visitados de España. El episodio ocurrió apenas tres días después de otro fuerte sismo que había afectado a la región.
El movimiento principal alcanzó una magnitud de entre 4,7 y 4,8, según las primeras mediciones, y tuvo su epicentro en la localidad de Gójar, cerca de la ciudad de Granada. Tras el temblor se registraron varias réplicas, algunas de ellas también superiores a magnitud 4.
Como medida preventiva, las autoridades desalojaron sectores emblemáticos del complejo monumental, entre ellos los Palacios Nazaríes y la Alcazaba, mientras especialistas realizaron inspecciones para evaluar posibles daños.

Tres heridos y daños materiales
El terremoto dejó tres personas con heridas leves y provocó daños materiales en distintos puntos de la provincia. También se registraron grietas, desprendimientos y caída de elementos de algunas construcciones.
La Alhambra sufrió algunos daños localizados en elementos decorativos, aunque las primeras evaluaciones descartaron afectaciones estructurales graves. El complejo permaneció cerrado inicialmente mientras se realizaban las revisiones de seguridad.
El nuevo episodio sísmico se produjo después del terremoto de magnitud 5 registrado el sábado anterior en el área metropolitana de Granada, que también había causado daños materiales y mantenía a las autoridades en alerta.

Una seguidilla de temblores mantiene en alerta a Granada
Desde el inicio de esta actividad sísmica, la provincia registró numerosos movimientos y réplicas. Las autoridades activaron medidas de emergencia y recomendaron a la población mantener la prudencia y seguir las indicaciones oficiales ante la posibilidad de nuevos temblores.
Durante la jornada posterior al fuerte terremoto, continuaron registrándose nuevos movimientos en Granada y su área metropolitana. La Alhambra comenzó a reabrir parcialmente, aunque algunos sectores permanecieron restringidos mientras avanzaban las inspecciones.
El episodio volvió a poner en alerta a una de las zonas con mayor actividad sísmica de España y obligó a tomar medidas preventivas para proteger tanto a los habitantes como al importante patrimonio histórico de Granada.








