En Alemania, cortar total o parcialmente las orejas o la cola de un perro con fines exclusivamente estéticos está prohibido por ley. La normativa de bienestar animal establece que estas amputaciones solo pueden realizarse cuando existe una razón veterinaria justificada o, en casos muy específicos, en determinados perros de caza si el procedimiento resulta indispensable para su trabajo.

La legislación busca evitar intervenciones que provocan dolor, riesgo de infecciones y posibles complicaciones a largo plazo en los animales.

Además del impacto físico, especialistas destacan que tanto las orejas como la cola cumplen un papel fundamental en la comunicación canina. A través de sus movimientos, los perros expresan emociones e intenciones como miedo, seguridad, alerta o ganas de jugar, por lo que su amputación también afecta su capacidad de relacionarse con otros perros y con las personas.
La normativa alemana va un paso más allá y también prohíbe exhibir o presentar en concursos a perros que hayan sido sometidos a mutilaciones que vulneren las leyes de bienestar animal. Con estas medidas, el país busca desalentar prácticas estéticas consideradas innecesarias y reforzar la protección de los animales.








