British Airways llevó a 4 niños a la ciudad de Nueva York para recrear ‘Mi Pobre Angelito 2’

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Todas las navidades, British Airways intenta crear algo de magia al rededor de esta época tan mágica. Este año superó todas las expectativas, llevando a cuatro niños, que necesitaban un poco de felicidad en sus vidas, de sorpresa a Nueva York.

A principios de diciembre, British Airways llevó a cuatro niños y sus padres a la ciudad de Nueva York durante tres días, siguiendo los pasos de Kevin McAllister a través de Manhattan en “Mi Pobre Angelito 2: Perdido en Nueva York”.

El grupo estaba compuesto por niños que fueron nominados por amigos o familiares para superar la adversidad este año. Todos ellos tuvieron que enfrentar problemas difíciles en 2018, incluida la pérdida de sus hogares, la muerte de un familiar o un diagnóstico de salud grave.

El viaje comenzó al conocer a la cantante Pixie Lott, quien los sorprendió diciéndoles que volarían a la ciudad de Nueva York para una escapada navideña. Abordaron su vuelo VIP en “Clase Kevin”: tenían toda la cubierta superior de un Boeing 747 para ellos, con adornos navideños y luces.

Ya en la Gran Manzana, se hospedaron en The Plaza Hotel. Allí, comieron un helado como Kevin McAllister y tuvieron que saltar sobre las camas. Hicieron patinaje sobre hielo en Central Park, comprando juguetes en la FAO Schwartz y vieron un show de Rockettes en el Radio City Music Hall.

Y, para finalizar el viaje, se dirigieron a Times Square, donde vieron sus nombres en una marquesina y recibieron un saludo de Dr. Who (la actriz Jodie Whittaker).

Pero la magia recién empieza, este fue la primera acción de 100, que la línea aérea realizará, para festejar, durante el próximo año, sus 100 años. El proyecto BA Magic 100 realizará 100 actos de bondad.

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Murió uno de los tres guacamayos rojos nacidos en el Iberá por ingerir alimentos fuera de su dieta habitual

No hace más de diez días que compartíamos una alegre noticia que llegaba desde los Esteros del Iberá a todo el territorio argentino: en la provincia de Corrientes, tres guacamayos rojos recién nacidos parecían marcar un gran avance para la recuperación de la especie, considerada por más de 100 años como en extinción.

Incluso advertíamos que posiblemente, estos guacamayos fueran los primeros en nacer en estado silvestre, luego de 150 años de extinción. Motivo por el cual el acontecimiento había sido muy celebrado por los trabajadores en el predio y la fundación Rewilding Argentina, creada en el año 2010 para enfrentar y revertir la extinción de especies y la degradación ambiental resultante, recuperando la funcionalidad de los ecosistemas y fomentando el bienestar de las comunidades locales.

Murió uno de los tres guacamayos rojos nacidos en el Iberá
Murió uno de los tres guacamayos rojos nacidos en el Iberá

Ahora, tristemente, la misma fundación fue encargada de comunicar la muerte de uno de los tres pichones de guacamayo rojo que habían nacido días atrás en el Iberá. Tras un exhaustivo control y necropsia, detectaron que había sido alimentado con semillas de girasol, una oleaginosa no nativa perjudicial para estas aves.

Las mismas han sido provistas por humanos, marcando la polémica en una práctica que no es la primera vez que se debate: el peligro que podría causar dar de comer a animales con alimentos indebidos o fuera de su dieta habitual.

“Uno de esos pichones a los pocos días aparece muerto y en la necropsia se le encuentran en el buche restos de semillas de girasol, justo en el momento que nos llega la información de que había una mujer, que es operadora de turismo, guía del parque provincial, coordinadora de un Club de Observadores de Aves (COA) de la localidad de Ituzaingó, que estaba cebando a los guacamayos con una bandeja donde ponía diferentes semillas, entre ellas de girasol”

Marisi López, referente de la fundación Rewilding Argentina

Además, López detalló que “se tardan años en lograr que estas aves aprendan a ser libres, aprendan a reconocer los frutos silvestres para poder comer y dejen de comer alimentados por una persona en una bandeja y el hecho de que se las pongan hace que retrocedan en la fase de aprendizaje… El girasol es altamente dañino porque tiene una gran concentración de aceite que hace que los guacamayos se vuelvan adictos y que en largo plazo les ocasione la muerte“.

En efecto, los responsables de la fundación descubrieron que el padre de estos guacamayos recién nacidos iba hasta esas bandejas y después alimentaba a los pichones. En diálogo con la agencia de noticias Télam, desde Rewilding destacaron que se trata de “una noticia tremenda para el proyecto porque pone en riesgo la salud de los guacamayos, de los que ya están libres, de los tres guacamayos rojos recién nacidos, porque volvemos un paso atrás en su libertad y vuelven a ser mascotas“.

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