Ciudad holandesa convirtió 320 paradas de autobús en “paradas de abejas” para ayudar a que se reproduzcan

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Las abejas son un personaje muy importante, se encargan de polinizar alrededor del 80% de las flores silvestres, por lo que debemos cuidarlas. Por esta razón, la ciudad holandesa de Utrecht decidió convertir las paradas de autobús en pequeños refugios para abejas.

Las “paradas de abejas” son básicamente paradas de autobús estándar con césped y flores silvestres en la parte superior para fomentar la polinización.

Es importante porque gracias a las abejas tenemos alimentos como la manzana, la pera, el café y la vainilla. Las 320 paradas también ayudan a capturar el polvo fino y almacenar el agua de lluvia. Además de los techos verdes, todos están equipados con luces LED de bajo consumo y bancos de bambú

Las “paradas para abejas” también son atendidas por un equipo de trabajadores que conducen vehículos eléctricos. Lo mejor, es que todos los residentes que quieran ayudar construyendo su propia parada de abejas, la ciudad se encarga de facilitar los fondos para transformar sus propios techos. Las paradas para abejas no son el único gran lugar para que las abejas de la ciudad se reúnan.

En Londres harán un corredor de flores de 11 km para ayudar a las abejas

Todos sabemos que el calentamiento global está afectando a nuestro planeta y está condenando el futuro de las abejas. Por suerte, en Brent, Reino Unido, decidieron aportar un granito de arena para su recuperación.

Lo cierto es que en Reino Unido han recopilado datos de un gran descenso en el número de insectos polinizadores desde la década de 1980, consecuencia de la agricultura industrial, el uso de pesticidas y la presencia de parásitos.

Resultado de imagen para En Londres harán un corredor de flores de 11 km para las abejas

Por eso, ahora en Brent están trabajando en un plan para recuperar a las abejas, por los menos en su barrio, ya que son conscientes de que hay que ayudarlas a prosperar para asegurar la biodiversidad. Continuar leyendo…

7 respuestas

  1. Me parece fabulosa la idea y muy apropiado en hacerlo en las paradas para que las personas le pierdan el miedo a las abejas y se familiaricen mutuamente y el techo verde los beneficie a los pasajeros en espera para hacer mas refrescante la parada en epocas de calor..si me pueden dar el nombre de la flor q utilizaron para implementarlo en mi Pais seria bueno…gracias

  2. En mi país Uruguay, hay una indiferencia y una falta de respeto gubernamental con respecto a la abeja que no es cualquier insecto y a todos los polinizadores.

  3. extraordinario, como se podría hacer para llevar la idea a todo el planeta, debería haber en ente gubernamental en cada país y realizar la actividad de proquear este insepto tan importante. Gracias.

  4. Bueno felicitarlos por ese brillante proyecto de sostenibilidad y de conservación del medio ambiente y sobre todo el preservar a las abejas y su extraordinario desarrollo en la agricultura, cuando entenderán que el uso indiscriminado de agro químicos está acabando con nuestra naturaleza

  5. Es una preciosa y magnífica idea. En esos países se maneja genética muy mansa de abejas. En Colombia si eso se quisiera implementar en Bogotá ya sabemos lo que sucede con la abeja africanizada. Serían en la ciudad ciudadanos atacados por estos animalitos. Hace falta que en Colombia se encargue el ministerio de agricultura y las entidades del sector agropecuario de mejorar la genética de abejas por abejas más mansas eso sería posible y daría muy buenos resultados con esos paraderos adaptados en Colombia.

  6. Excelente plan de conservación y de nivelación para el calentamiento global y parar en algo la destrucción del ser humano ambicioso, necesitamos más países con éste tipo de iniciativas pero lamentablemente en mi México, el gobierno que tenemos es tan malo que esto no lo vamos a ver por parte de ellos, así que los mexicanos tenemos que ponernos las pilas y hacer nuestro propio corredor de salvamento a la naturaleza y a éste importante contribuidor llamado abeja

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Crece la desesperación de argentinos varados por el mundo: 15.000 personas en más de 60 países a la espera de ser repatriados

El surgimiento del coronavirus y su consecuente propagación por diferentes países del mundo ha provocado -y aún provoca- daños que hasta el momento resultan incalculables.

Incalculables no sólo por el hecho de que aún no puede establecerse un fin para la pandemia -que por estas horas encuentra su pico máximo en países de Sudamérica-, sino porque, tomar real dimensión de las consecuencias que ha ocasionado en el mundo, llevará mucho tiempo.

Es, hasta el momento, una de las pocas veces en que nos enfrentamos a hablar de un contexto mundial absolutamente paralizado. Y así como muchos de nosotros vimos frustrarse metas y objetivos previstos para este 2020, también existen personas a las que, si bien no se han contagiado, el virus les está haciendo vivir su peor pesadilla en vida.

Por el avance del virus originado en Wuhan, China, a fines de noviembre del 2019, muchas aerolíneas ya se encontraban cancelando vuelos hacia los destinos que han sido considerados como factor de alto riesgo debido a la identificación de numerosos casos positivos de contagio.

Días más tarde, las aerolíneas decidieron dejar de efectuar vuelos internacionales. Incluso, algunos aviones sólo abandonaban el país local en busca de repatriar a ciudadanos que habían sufrido percances y/o cancelaciones en sus vacaciones.

En efecto, mientras el mundo se abraza a una campaña que pregona el quedarse en casa, ellos están a miles de kilómetros de la suya. Y, así como muchos medios se hacen eco de los efectos secundarios y psicológicos de aquellos que están encerrados en sus casas, nadie habla del estado anímico de quienes han quedado sin amparo ante la caótica situación del Covid-19.

Por viaje de trabajo, por vacaciones, por cumplimiento de una beca, por un tratamiento médico o por lo que fuera que sea, muchos argentinos -como tantos otros ciudadanos del mundo- han quedado varados en los destinos en los que se encontraban al momento de la suspensión total de operaciones aéreas de las aerolíneas y de arribos al país.

De primer momento, muchos de ellos fueron informados de que serían repatriados, luego hubo interferencias entre las partes involucradas en asegurar su regreso a casa. Y, lo que comenzó siendo un estado de incertidumbre durante los primeros diez a veinte días, generó un colapso con el pasar de las semanas.

Los días pasan, y con él se acaban los medios y recursos económicos destinados a subsistir, se cumplen hospedajes y/o se vencen contratos, escasean los alimentos, y hasta corren riesgo de quedarse sin stock de medicaciones y/o insumos de salud necesarios. Por el contrario, aumenta la paranoia, la ansiedad.

Se multiplica la angustia y el sentirse no recibido en ninguna parte: al país en donde están de seguro les gustaría que se fueran, y desde ya que ese es el deseo de ellos más que de nadie. Y en el lugar donde han hecho su vida no parecen brindarle la confianza de quererlos de regreso sanos y salvos.

En efecto, algunos de ellos han hecho pública su situación mediante redes sociales y pedidos masivos de ayuda para lograr volver al país. Convencidos de que solo el apoyo de la gente y la difusión del caso pueden lograr una solución a su problema.

#SeguimosVarados

Un pequeño grupo de argentinos radicados en el exterior y de periodistas (en Europa, Australia, USA y Argentina), en forma total y absolutamente desinteresada, se han manifestado bajo la creación de una pequeña campaña bajo el # y nombre de #SeguimosVarados.

Entre su principal objetivo destacan pregonar que la opinión pública, los políticos y las compañías aéreas vuelvan a poner el foco de su atención y acción sobre ésta situación inhumana que están actualmente padeciendo miles de argentinos.

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Las otras víctimas de la pandemia: ¿son prisioneros de guerra? #SeguimosVarados Son más de 15.000 argentinos varados y de a cuentagotas se les está permitiendo el regreso del exterior a su patria. Alemanes, franceses, italianos y otros muchos extranjeros igualmente han quedado detrás de las fronteras cerradas de Argentina. Sólo algunos, muy pocos pueden volver. Todos se sienten literalmente abandonados. Son amigos, hijos, madres, abuelos de alguien que los espera. Muchos están ya tocando fondo en sus reservas de energía y de sus alcancías y las de sus seres queridos. Sin dinero y sin fecha de regreso, la incertidumbre los está agotando. El cortocircuito entre las compañías aéreas, las autoridades de los gobiernos, entes consulares y las cancillerías correspondientes solo trae más marchas y contramarchas, y más incertidumbre. Los turistas, científicos del Conicet, médicos, menores de edad de intercambio y otros viajeros no eligieron quedarse varados. Cada uno tiene su propia historia, pero el común denominador es que miles siguen varados, que han llenado innumerables planillas online y se enfrentan con terribles burocracias. Solo quieren volver a dormir en sus camas, a ser útiles para la sociedad en sus trabajos y regresar al seno de sus familias. En nuestro contacto directo con miles de varados, ellos han destacado que algunos empleados de consulados y de las compañías aéreas responden con paciencia sus llamados, aunque son muchos otros los que han sido tratados ruda y denigrantemente, profundizando la confusión y la desesperanza. Muchos varados ha pagado uno o dos pasajes o incluso tres pasajes que les fueron cancelados y en muchos casos no reembolsados. Y solo podrán volver a subir a un avión si vuelven a pagar el nuevo pasaje al doble de lo que costaría un pasaje normalmente. Otros, simplemente no van a poder acceder a los vuelos ofrecidos porque ya no pueden pagar más pasajes, ya no tienen para comer. Y quedarán en un limbo de vulnerabilidad y desprotección, olvidados, estigmatizados y desterrados. Se me hace un puño el alma y se me llenan de agüita los ojos pensar en los chicos de intercambio, los tangueros, los que vinieron a hacer Work&Tr

Una publicación compartida por Irina Domsch de Grassmann (@idomschgrassmann) el

Se trata de más de 15.000 argentinos que han quedado varados en más de 60 países: India, Japón, Indonesia, Filipinas, Emiratos Árabes, Israel, Vietnam, Tailandia, Singapur, Malasia, Australia, Nueva Zelanda, Sudáfrica, Kenia, Egipto, Nigeria, Túnez, Argelia, Etiopía, Mozambique, Marruecos, Bélgica, Suecia, Hungría, Grecia, Suiza, Gran Bretaña, Francia, Italia, España, Andorra, Portugal, Alemania, Irlanda, República Checa, Finlandia, Dinamarca, Austria, Turquía, Ucrania, Noruega, Islandia, Rusia, Polonia, Serbia, Rumania, Montenegro, Italia, Canadá, Estados Unidos, Costa Rica, Uruguay, Bolivia, Colombia, Ecuador, Chile, Perú, México, Brasil, República Dominicana, Paraguay, Panamá, Guatemala, Nicaragua, el Caribe,

Asumen que el cortocircuito entre las compañías aéreas, las autoridades de los gobiernos, entes consulares y las cancillerías es cada vez más notorio, y que atravesar este momento, sin dinero y con muchas incertidumbres sobre posibles regresos, los está agotando.

“Solo queremos volver a casa”

Hace unas semanas desde Intriper tomábamos contacto con una pareja de argentinos varados en Chile. Eran más precisamente oriundos de Córdoba, que se encontraban vacacionando en Cancún y nos relataron su odisea por intentar volver a tierras argentinas: “Nosotros teníamos vuelo ida y vuelta a Cancún con la aerolínea Latam. Viajamos viernes 6 de marzo, antes de que en Argentina explotara todo este tema. Llegamos normal y teníamos vuelta programada para el 22 de marzo, haciendo conexión de Cancún a Lima y de Lima a Córdoba“.

Con el paso de los días, esta pareja pudo aprovechar un vuelo de repatriación desde Cancún hacia Chile para llevar a pasajeros chilenos, por lo que una vez arribado el avión quedaron varados en el aeropuerto de Chile, que se encontraba acondicionado con catres, cobijas, almohadas para asistirlos.

Si bien ya era un paso más avanzar en el recorrido por volver hacia su casa en Córdoba, manifestaron su angustia por no estar en el país de origen: “Nos gustaría preferentemente poder llegar hasta el Aeropuerto de Ezeiza en Buenos Aires, y si es necesario quedarnos allá, cumplir una cuarentena ahí. Pero por lo menos va a ser un poco más esperanzador ya estar en nuestro país“.

Ese mismo sentimiento se traslada a todos los ciudadanos que se encuentran varados, cualquiera sea su nacionalidad y cualquiera sea su lugar actual de residencia.

Un ejercicio empático promovido por quienes apadrinan la causa y reclamo de argentinos varados en el mundo consiste en pensar que podría haberle pasado a uno mismo.

Y es que, ni más ni menos, podría ser uno quien quedara a miles de kilómetros de su país, con la incertidumbre de vivir bajo otras reglas, con escasos recursos económicos como para subsistir por más tiempo que el previsto. Podría ser uno madre, padre, hijo, nieto, quien quedara del otro lado de una frontera sin fecha posible de regreso. Podría ser uno quien viera hasta negada la posibilidad de una ducha con agua caliente y una cama cómoda para pasar las noches.

Un argentino varado en Sudáfrica se hace eco del reclamo ante la situación desesperante con la que lidian hace más de dos meses, cuando la mayor parte del mundo suspendió las operaciones aéreas: “Acá estamos sin dinero, sin fecha de regreso, ya van más de 60 días. La Cancillería no nos atiende el teléfono, no nos responde los mails… Dicen que van a enviar vuelos de repatriación pero no lo son: nos cobran, nos cobran el triple cuando ya tenemos pago el pasaje de regreso. Pónganse de acuerdo, están generando un desastre psicológico en la gente. Nosotros no decidimos quedarnos varados, los políticos son los que no quieren que salgan aviones o no los dejan llegar. Nosotros somos 80 argentinos olvidados, abandonados en Sudáfrica. No podemos seguir perdiendo tiempo, chocando una y otra vez contra su burocracia, solo queremos volver a casa. Volver a nuestro país, a nuestro trabajo, a nuestra familia“.

Entonces, como muestra el vídeo, podría ser uno quien se viera angustiado por llevar más de 60 días a la deriva, al no tener respuestas de las autoridades correspondientes en ofrecer alguna solución. Podría ser uno pero son un montón y, a pesar de estar juntos en una causa común, no pueden sobreponerse a las circunstancias.

Desde Intriper, acompañamos la campaña que promueve una pronta respuesta a los argentinos varados en el mundo. Los queremos en casa, cuanto antes! 💙

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  1. Me parece fabulosa la idea y muy apropiado en hacerlo en las paradas para que las personas le pierdan el miedo a las abejas y se familiaricen mutuamente y el techo verde los beneficie a los pasajeros en espera para hacer mas refrescante la parada en epocas de calor..si me pueden dar el nombre de la flor q utilizaron para implementarlo en mi Pais seria bueno…gracias

  2. En mi país Uruguay, hay una indiferencia y una falta de respeto gubernamental con respecto a la abeja que no es cualquier insecto y a todos los polinizadores.

  3. extraordinario, como se podría hacer para llevar la idea a todo el planeta, debería haber en ente gubernamental en cada país y realizar la actividad de proquear este insepto tan importante. Gracias.

  4. Bueno felicitarlos por ese brillante proyecto de sostenibilidad y de conservación del medio ambiente y sobre todo el preservar a las abejas y su extraordinario desarrollo en la agricultura, cuando entenderán que el uso indiscriminado de agro químicos está acabando con nuestra naturaleza

  5. Es una preciosa y magnífica idea. En esos países se maneja genética muy mansa de abejas. En Colombia si eso se quisiera implementar en Bogotá ya sabemos lo que sucede con la abeja africanizada. Serían en la ciudad ciudadanos atacados por estos animalitos. Hace falta que en Colombia se encargue el ministerio de agricultura y las entidades del sector agropecuario de mejorar la genética de abejas por abejas más mansas eso sería posible y daría muy buenos resultados con esos paraderos adaptados en Colombia.

  6. Excelente plan de conservación y de nivelación para el calentamiento global y parar en algo la destrucción del ser humano ambicioso, necesitamos más países con éste tipo de iniciativas pero lamentablemente en mi México, el gobierno que tenemos es tan malo que esto no lo vamos a ver por parte de ellos, así que los mexicanos tenemos que ponernos las pilas y hacer nuestro propio corredor de salvamento a la naturaleza y a éste importante contribuidor llamado abeja

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