El director de la institución británica considera que el reciente préstamo del Tapiz de Bayeux puede convertirse en un precedente para alcanzar un acuerdo con Atenas, que reclama desde hace décadas la devolución definitiva de las esculturas
Los mármoles del Partenón, una de las colecciones más emblemáticas y controvertidas del British Museum, podrían volver temporalmente a Grecia más de dos siglos después de haber llegado a Reino Unido. El director de la institución, Nicholas Cullinan, dejó abierta la posibilidad de alcanzar un acuerdo con Atenas inspirado en el modelo utilizado para concretar el préstamo del Tapiz de Bayeux por parte de Francia.
Las esculturas, que tienen alrededor de 2.500 años de antigüedad, permanecen en Londres desde 1816 y desde hace décadas son el centro de una disputa diplomática y cultural entre Grecia y Reino Unido. El Gobierno griego reclama su restitución permanente y sostiene que las piezas deberían regresar al lugar para el que fueron concebidas: la Acrópolis de Atenas.

El British Museum, en cambio, ha planteado en los últimos años la posibilidad de establecer una fórmula de cooperación que permita enviar algunas de las esculturas a Grecia durante determinados períodos a cambio de recibir en Londres otras piezas relevantes de la antigüedad griega.
El Tapiz de Bayeux, un posible precedente
Para Cullinan, el acuerdo alcanzado con Francia en torno al Tapiz de Bayeux demuestra que este tipo de intercambios entre grandes instituciones culturales son posibles, incluso cuando existen importantes dificultades logísticas, legales y diplomáticas.
El famoso tapiz, de aproximadamente 70 metros de longitud y casi 1.000 años de antigüedad, será expuesto en el British Museum a partir del 10 de septiembre y permanecerá allí hasta julio de 2027. Como parte del acuerdo, Francia recibirá temporalmente varias piezas de las colecciones británicas, entre ellas objetos vinculados al barco funerario de Sutton Hoo y algunos de los célebres ajedreces de Lewis.
El director del museo considera que esta experiencia puede ofrecer una vía para avanzar también en el conflicto con Grecia. Aunque reconoce que cada negociación tiene sus propias características, destacó que fueron necesarios varios intentos para conseguir el préstamo del tapiz y expresó su deseo de que pueda producirse algún avance concreto respecto de los mármoles.
“Espero que pueda haber algún progreso tangible. Sería maravilloso”, afirmó Cullinan.
Las conversaciones entre las autoridades griegas y el British Museum comenzaron en 2021. Desde entonces, George Osborne, presidente de la institución, ha mantenido contactos con el Gobierno de Grecia para intentar encontrar una fórmula que permita acercar las posiciones.
Una disputa que lleva décadas
La controversia por los mármoles del Partenón se remonta a comienzos del siglo XIX. Las esculturas fueron retiradas del templo durante la época en que Grecia se encontraba bajo dominio del Imperio otomano, cuando Lord Elgin ejercía como embajador británico ante ese imperio.
Elgin trasladó una parte importante de las esculturas a Reino Unido y posteriormente el Parlamento británico adquirió la colección. Desde 1816, las piezas forman parte de los fondos del British Museum.
Grecia presentó en 1983 su primera solicitud formal para recuperar las esculturas y desde entonces ha insistido en que el conjunto debe ser reunificado en Atenas. El argumento griego sostiene que los fragmentos que permanecen en Londres forman parte de un monumento único y que su devolución permitiría reconstruir de manera más completa el patrimonio de la Acrópolis.
El principal obstáculo para una devolución definitiva es la legislación británica, que limita la posibilidad de que el British Museum retire permanentemente determinadas piezas de sus colecciones.
Cullinan tampoco considera conveniente modificar esa normativa específicamente para resolver el caso de los mármoles. Según su postura, una modificación de la ley podría generar consecuencias mucho más amplias para el resto de las colecciones de la institución.
Una oportunidad durante la reforma del museo
El contexto actual podría, sin embargo, facilitar que algunas de las esculturas viajen temporalmente fuera de Reino Unido.
El British Museum prepara una de las mayores transformaciones de su historia, con una reforma de sus galerías occidentales cuyo costo rondará los 1.000 millones de libras y que se extenderá durante aproximadamente una década. Como consecuencia de las obras, el sector donde actualmente se exhiben los mármoles del Partenón deberá permanecer cerrado durante parte del proceso.

La institución contempla, por ese motivo, prestar algunas de sus piezas a otros museos mientras avanzan los trabajos. Ese escenario podría abrir una oportunidad para que determinadas esculturas sean trasladadas temporalmente a Grecia, aunque por ahora no existe un acuerdo concreto que contemple su regreso a Atenas.
Grecia insiste en una restitución permanente
La propuesta británica de un préstamo no satisface por completo las aspiraciones griegas. Atenas continúa reclamando que los mármoles sean devueltos definitivamente y no considera suficiente un traslado temporal.
La diferencia entre ambas posiciones sigue siendo, por lo tanto, considerable. Mientras Grecia busca recuperar las esculturas de manera permanente, el British Museum analiza fórmulas de cooperación que permitan compartir las piezas sin modificar el régimen legal que regula sus colecciones.
Por el momento, no hay confirmación de que los mármoles vayan a viajar a Grecia. Sin embargo, la llegada del Tapiz de Bayeux a Londres podría convertirse en un nuevo punto de partida para las negociaciones. Para el director del British Museum, el acuerdo con Francia demuestra que, pese a las dificultades, es posible encontrar fórmulas de intercambio capaces de acercar a instituciones y gobiernos enfrentados durante décadas.








