Arena blanca, aguas transparentes, arrecifes de coral y paisajes que parecen irreales forman parte de las costas elegidas por The World’s 50 Best Beaches entre los destinos más destacados del planeta. La selección de 2026 reúne playas de nueve lugares diferentes y atraviesa cinco regiones: Asia, Europa, Oceanía, África y el Caribe.
El ranking fue elaborado a partir de los votos de más de 1.000 especialistas en viajes y, además de sus paisajes, pone en el mapa algunos destinos donde la naturaleza y las comunidades locales conviven con una creciente llegada de visitantes.
Desde una playa escondida entre acantilados de Grecia hasta una isla de Maldivas donde todavía existe una comunidad local, estas son las nueve costas de arena blanca que forman parte de la selección.
1. Entalula Beach, Filipinas
En el primer lugar aparece Entalula Beach, en la región de Palawan, uno de los grandes destinos insulares de Filipinas. La playa se encuentra rodeada por las características formaciones de piedra caliza de El Nido y aguas de gran transparencia.

Su ubicación hace que llegar hasta la costa sea parte de la experiencia. El acceso suele realizarse en embarcaciones desde El Nido y está condicionado por el estado del mar y las regulaciones de las excursiones.
El paisaje combina pequeñas formaciones rocosas, vegetación tropical y un mar de tonalidades turquesas que explica su lugar en lo más alto de la clasificación.
2. Fteri Beach, Grecia
La segunda posición lleva hasta Cefalonia, una de las islas del mar Jónico. Allí se encuentra Fteri Beach, una costa rodeada por altos acantilados de piedra caliza.
La combinación de arena y pequeños guijarros claros con el color del agua es una de sus principales características. A diferencia de otras playas más accesibles de la isla, llegar hasta Fteri puede requerir una caminata o un traslado en barco.
Su carácter relativamente aislado también significa que los servicios disponibles son limitados, por lo que quienes la visitan deben organizar el traslado y llevar agua suficiente.
3. Wharton Beach, Australia
El tercer puesto pertenece a Wharton Beach, en las cercanías de Esperance, en Australia Occidental.
La postal está dominada por una extensa franja de arena blanca frente a aguas turquesas y mar abierto. La zona también permite observar delfines desde la costa en determinadas ocasiones.
Como ocurre en distintos sectores del litoral australiano, las condiciones del océano pueden cambiar rápidamente. Por eso, las recomendaciones locales sobre seguridad y las zonas habilitadas para bañarse son especialmente importantes.
4. Nosy Iranja, Madagascar
Una de las playas más particulares de la selección se encuentra en Madagascar.
Nosy Iranja está formada por dos pequeños islotes que quedan unidos durante la marea baja por una espectacular franja de arena de aproximadamente 2 kilómetros.
Cuando sube la marea, el camino natural desaparece bajo el agua y las dos islas vuelven a quedar separadas. Por eso, conocer los horarios de las mareas es fundamental para quienes quieran recorrer el lugar.
Además de su atractivo paisajístico, el entorno alberga ecosistemas y especies sensibles que requieren un tránsito controlado para evitar impactos sobre la naturaleza.
5. East Beach, Fiyi
En la isla de Vomo, parte del archipiélago de Fiyi, se encuentra East Beach, quinta en el ranking de 2026.
El sector se caracteriza por sus aguas tranquilas y la proximidad de arrecifes y fondos coralinos, que convierten al esnórquel en una de las actividades habituales.
El paisaje paradisíaco también implica ciertas responsabilidades para quienes llegan hasta la isla. Mantener distancia de los corales, no tocar ni retirar organismos del fondo y utilizar productos que no dañen los arrecifes son algunas de las medidas que ayudan a conservar el ecosistema.
6. Shoal Bay East, Anguila
El Caribe aparece en el sexto puesto con Shoal Bay East, en Anguila, territorio británico de ultramar.
La playa se extiende a lo largo de una amplia franja de arena clara y se encuentra frente a aguas de intenso color turquesa. Su mayor accesibilidad frente a otros destinos de la lista hace que la gestión del turismo tenga un papel especialmente importante.

El cuidado de las dunas y la vegetación costera, junto con una correcta disposición de los residuos, son algunos de los factores que permiten reducir el impacto sobre este ambiente.
7. Dhigurah, Maldivas
La séptima posición pertenece a Dhigurah, en las Maldivas, aunque tiene una particularidad que la diferencia de muchas de las postales más conocidas del país.
No se trata de una isla privada ocupada exclusivamente por un complejo turístico. Dhigurah es una isla habitada, donde existe una comunidad local y una extensa playa que recorre buena parte de su territorio.
Además de sus costas, el destino es conocido por las excursiones destinadas a observar fauna marina, incluidos tiburones ballena durante determinadas épocas del año.
Las actividades de observación requieren mantener distancia de los animales, no alimentarlos y respetar las reglas establecidas para reducir las alteraciones sobre la fauna.
8. Playa Balandra, México
En Baja California Sur, cerca de La Paz, aparece la única playa mexicana de esta selección.
Playa Balandra es fácilmente reconocible por sus aguas poco profundas y los cerros áridos que rodean la bahía. Su paisaje combina el blanco de la arena con diferentes tonalidades de azul y el relieve desértico característico de esta región mexicana.
La popularidad del lugar llevó a implementar medidas de control sobre el acceso durante distintos períodos, con cupos y horarios destinados a limitar la presión turística.
Por eso, antes de visitarla es necesario consultar las condiciones vigentes y respetar los límites establecidos para proteger un ecosistema especialmente frágil.
9. Koh Rong, Camboya
La lista se completa en Camboya con Koh Rong, una isla situada frente a la ciudad costera de Sihanoukville.
El destino reúne playas de arena clara, aguas cálidas y sectores con diferentes niveles de infraestructura. Mientras algunas zonas reciben una mayor cantidad de visitantes, otras mantienen un carácter mucho más apartado.
La expansión del turismo convirtió a la gestión de residuos en uno de los principales desafíos de la isla. Elegir alojamientos y servicios que trabajen con sistemas adecuados de tratamiento de desechos, reducir los plásticos descartables y respetar las normas locales son algunas de las formas de disminuir el impacto sobre el entorno.
Nueve playas y un mismo desafío
Aunque cada una de estas costas tiene características completamente diferentes, todas comparten algo más que la arena clara y el agua cristalina. Son ecosistemas frágiles que enfrentan el desafío de recibir cada vez más visitantes sin perder aquello que los convirtió en destinos tan buscados.
En algunos casos, la respuesta pasa por controlar el acceso; en otros, por proteger arrecifes, dunas o fauna marina. La popularidad puede convertir un paisaje natural en un fenómeno turístico, pero también aumentar la presión sobre los recursos que lo sostienen.
El ranking de 2026 vuelve a poner estas playas en el mapa internacional. El desafío, para cada una de ellas, es que esa fama no termine transformando justamente el paisaje que las hizo famosas.








