Hombre de 66 años corrió más de 500 kilómetros en su sala de estar durante la cuarentena

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Insólito: un hombre de 66 años corrió más de 500 kilómetros durante el aislamiento, y logró hacerlo todo desde la seguridad de su sala de estar.

Li Zhanzhe comenzó a participar en carreras de larga distancia en la segundo Maratón anual de Beijing en 1982, y se apasionó tanto por el hobby que participó en todos los maratones importantes en China durante los siguientes 37 años.

Li Zhanzhe running marathon before quarantine

El hombre ha sido portador de la antorcha para los Juegos Olímpicos y los Juegos Asiáticos y continuó su rutina diaria de carrera como pensionista, pero se vio obligado a tomar un descanso para aventurarse en las calles como resultado del brote de coronavirus.

Zhanzhe, que vive en la capital de China, Pekín, ha tenido que quedarse en casa para evitar contraer el virus, pero estar confinado en su pequeño departamento no le ha impedido ponerse su equipo de correr y ponerse su dosis diaria de ejercicio.

Li Zhanzhe stretching indoors while in quarantine

El 29 de enero comenzó a dar vueltas en su pequeña casa, logrando cubrir una distancia de unos 10 kilómetros cada día. Continuó la rutina durante los siguientes 50 días, mientras mantenía un diario de su progreso semanal.

Aunque Zhanzhe solo tenía un espacio muy pequeño para correr, nunca se rindió ni se cansó de pasar por los mismos rincones una y otra vez. Para el 19 de marzo, calculó que había corrido 513 kilómetros (318 millas), o poco más de 12 maratones completos.

¡Un genio!

Li Zhanzhe runs 318 miles in flat

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En Barcelona todas las noches a las 20hs aplausos de agradecimiento suenan en cada rincón de la ciudad

Ocurre todas las noches a las 8 p.m. Comienza suavemente, como un distante trueno, y el ruido se hace más fuerte a medida que resuena por la ciudad. Es el sonido de decenas de miles de manos aplaudiendo al unísono dando su ovación a los trabajadores de la salud de la ciudad desde los balcones, como forma de agradecimiento a la lucha y esfuerzo diario.

El mismo sonido se puede escuchar a través de Madrid. Y Sevilla. Y en muchas de las ciudades de España por ahora, incluso en Latinoamérica.

Todas las noches, sin falta, a las 8 en punto. Para muchos es el momento de solidaridad e incluso de unión humana, a la distancia, pero que permite salir del teléfono y televisión para volverlo real. Como era antes, hace apenas una semana. Continuar leyendo…

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