Las Cataratas del Iguazú atraviesan una situación excepcional luego de que las intensas lluvias elevaran el caudal del río Iguazú hasta 10 millones de litros de agua por segundo, casi siete veces por encima de su promedio habitual de 1,5 millones. Como consecuencia, las autoridades cerraron la pasarela hacia la Garganta del Diablo y mantienen activa una alerta amarilla por tormentas para toda la provincia de Misiones.
El fenómeno ocurre pocos días después de la trágica muerte de un turista neerlandés, quien falleció tras el vuelco de una lancha turística en el lado brasileño de las cataratas. Otros dos integrantes de su familia resultaron heridos y continúan bajo atención médica, mientras las autoridades investigan las causas del accidente.

La crecida del río coincide con un fuerte temporal que afecta al noreste argentino y al sur de Brasil. En el estado de Río Grande do Sul incluso se reportó un tornado que dejó personas heridas y daños materiales en varias localidades cercanas a la frontera.

Las impactantes imágenes compartidas por visitantes muestran la fuerza inusual del agua y el cambio radical en el paisaje de uno de los principales atractivos naturales de Sudamérica. Debido a las condiciones extremas, la empresa de excursiones náuticas Macuco Safari suspendió temporalmente todas sus actividades.
Mientras continúan las lluvias, las autoridades argentinas y brasileñas mantienen un monitoreo permanente del caudal del río y recomiendan a residentes y turistas seguir las indicaciones oficiales y extremar las precauciones.








