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5 lugares freaks en NYC que vale la pena conocer

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A la hora de hablar de New York, en Intriper siempre señalamos la inmensa diversidad de propuestas que existen en esta ciudad tanto para aquellos que viajan por primera vez como para quienes eligen a la Gran Manzana como un destino recurrente. En ese sentido, además de los sitios más tradicionales que han aparecido en un sinfín de series y películas, también hay algunos lugares más alternativos que incluso pueden ser considerados algo más que excéntricos. En este artículo te comentaremos qué 5 lugares freaks en NYC no te puedes perder en tu próximo viaje.

NYC: la capital mundial de la diversidad

Si hay algo que se le puede reconocer a la ciudad que nunca duerme es que tiene sus motivos para estar mal descansada: tanto de día como de noche, dentro de sus diferentes distritos se pueden encontrar propuestas para todo tipo de viajeros: intrépidos, culturales, curiosos, tradicionales y más. No es casualidad, en esa dirección, que New York figure en los primeros puestos de las ciudades a las que vale la pena viajar más de una vez en la vida. Así, entonces, mientras que en los primeros días lo más común es que queramos ir a los principales sitios turísticos de la ciudad, pronto tendremos ganas de ir un poco más allá.

Babycastles: el sueño del gamer

Todos los que visitan este destino se hacen la misma pregunta: ¿estamos frente a una sala de juegos o se trata de una galería de arte? La respuesta es ambigua, ya que en realidad se trata de ambas cosas. De acuerdo a los creadores de Babycastles, esta organización sin fines de lucro tiene como propósito la exhibición de gabinetes de arcade hechos de manera manual y, al mismo tiempo, juegos artísticos hechos a medida para esos gabinetes. Este excéntrico museo no solo anima a sus visitantes a tocar, sino también a crear su propio material.

lugares freaks en NYC
Foto: Babycastles

Creado en 2010, este colectivo artístico y gamer solía ser nómade, aunque realizaba presentaciones y exhibiciones en Brooklyn, más precisamente en Silent Barn. En 2014 se asentó en un lugar permanente en Chelsea, en el 145 W 14th St., Basement New York, en donde se puede hacer cowork con muchos otros jóvenes. Desde que tiene un hogar fijo, hoy en día se pueden ver espectáculos musicales de los géneros más variados y shows de arte.

Además, este colectivo de arte amante de los videojuegos se extiende por toda New York realizando pequeñas instalaciones denominadas “Lil’ Babycastles”. La galería está abierta todos los lunes a las 6 p.m., y las horas diurnas cambian con cada exposición. Es importante tener en cuenta que para la gran mayoría de los eventos se suele pedir una donación que va de entre los 7 a 12 dólares. Este tipo de actividades tienen lugar los viernes y sábado y son un verdadero imperdible para los amantes de la cultura gamer en NYC, por lo que si te sientes parte de ese grupo, no puedes dejar de ir.

Dream House: la relajación total

Caminando por Church Street, en el 275 se podía encontrar una puerta negra con un letrero blanco un tanto críptico que dice “Dream House”, en donde se garantiza una experiencia única, con sus ondas de sonido completamente absorbentes y fluctuantes acompañadas de reflejos de una luz rosa neón. Esta propuesta fue creada en 1993 de manera conjunta por el compositor moderno La Monte Young y la artista visual Marian Zazeela (que a su vez forman una pareja entre sí). El trabajo previo a esta instalación fue de ¡40 años! Hoy en día ocupa el tercer piso de esta dirección, teniendo un restaurante en la planta baja.

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Foto: TripAdvisor

La idea madre de Dream House que la luz y el sonido juntos pueden dar lugar a una nueva forma de experimentar la realidad, un nuevo modo de atención que se aleja a nuestro comportamiento habitual. Por ejemplo, aquí se pueden encontrar tonos sonoros y lumínicos con cada movimiento que se realice, algo que no se ve todos los días. La entrada es de 10 dólares y abre de miércoles a sábado desde las 14hs hasta la medianoche.

Ten en cuenta que es necesario quitarse los zapatos y el abrigo antes de entrar, así como dejar bolsas y mochilas. El ambiente es totalmente silencioso y puede sentirse un poco de calor a pesar del aire acondicionado. No es accesible para personas con movilidad reducida.  

Museum of Sex: el erotismo y el juego

Aunque muchas veces Nueva York suele estar a la vanguardia del resto de las ciudades, en el caso de su museo del sexo tuvo lugar recién en 2002, cuatro décadas más tarde que en muchas ciudades de Europa, mientras que el primero en Estados Unidos el primero tuvo lugar en la década de los 70’s en San Francisco, aunque no pudo prolongarse demasiado en el tiempo. Hoy en día el Museum of Sex, ubicado en 233 5th Ave, New York, es uno de los destinos más visitados en Nueva York.   

lugares freaks en NYC
Museum of sex en NYC

El establecimiento fue fundado por Daniel Gluck y tiene como objetivo tener una mirada inteligente sobre un tema que suele ser tratado de manera vulgar o ser considerado un tabú incluso en el mundo occidental. Hoy en día, el Museum of sex cuenta con más de 15,000 de piezas, entre las que se encuentran fotografías, instalaciones, películas, ropa e inventos relacionados con el sexo. Es importante tener en cuenta que es necesario ser mayor de edad para poder entrar.  

Datos a tener en cuenta: la tienda de regalos, un punto que suele ser omitido en muchos museos, fue votada como uno de los mejores lugares para comprar un regalo a último momento en NYC. La entrada suele tener un precio elevado, ya que Gluck nunca quiso aceptar ningún patrocinio vinculado al mundo de la pornografía. Para tener una visión panorámica de algo tan importante y vital del sexo en el mundo contemporáneo, este museo es un ineludible dentro de todo viaje a Nueva York. ¿Te animas a visitarlo junto a tu pareja?

The SeaGlass Carousel: vueltas en el mar

El SeaGlass Carousel se encuentra dentro del Battery Park en Manhattan. Inaugurado en agosto de 2015 por Battery Conservancy y George Tsypin, reconocido en todo el mundo por sus dotes como diseñador y puestas en escena, en donde se incluyen los Juegos Olímpicos y grandes musicales. Con 10 años de trabajo y una importante inversión, este destino es uno de los más especiales de Nueva York.

El SeaGlass Carousel cuenta con 30 peces de fibra de vidrio, de las que destacan 12 tipo de especies diferentes, en donde lo más llamativo es una mecánica que no posee el tipo poste central de todo carrusel o calesita. Con motores individuales colocados debajo de cada pez, la vista es mucho mejor y se da la sensación de un movimiento independiente como si estuvieran en el océano. Además, la iluminación mediante una pantalla de luz LED que recrea el efecto de estar bajo el agua combinada con los pequeños con sonidos acuáticos y música de ambiente es más que efectiva.

Importante tener en cuenta: de fácil acceso, está abierto todos los días de 10am a 10pm, aunque puede cerrar por malas condiciones climáticas por lo que es mejor revisar sus canales de comunicación tradicionales para enterarse de cualquier inconveniente. El boleto gira en torno a los 5 dólares y es gratuito para niños menores a 1 año. Los peces interiores del carrusel son los que se mueven para arriba y abajo, por los que son los más emocionantes.

The Treasures in the Trash Collection: joyas inesperadas

Por último, otro lugar escondido y no de tan simple acceso en Nueva York. Ubicado el segundo piso del garaje del camión de basura MANEAST11 hay una colección de artículos extraños que han sido halladas en la basura y si bien no está abierta al público todos los días, puede verse en determinados tours.

La colección comenzó como iniciativa de Nelson Molina, quien extraía “tesoros” de su ruta de recolección de basura desde hace más de 20 años. Su objetivo era más común de lo que se piensa: decorar la esquina del garaje. Su colección pronto empezó a contar con aportes de compañeros de trabajo,  aunque Molina sigue siendo quien aprueba cada nueva adquisición para evitar un acumulamiento sin sentido. Las agrupaciones suelen ser por tamaño, tema y color.  

Si bien “tomar” cosas de la basura no está permitido en el mundo del saneamiento, este uso privado ha sido permitido. Mientras que los trabajadores pueden acceder a verla en cualquier momento, el público general debe escribir a [email protected] para saber fechas y horarios de recorridos.   

En definitiva, Nueva York es una ciudad repleta de historias y lugares ocultos, todos con una propuesta más que ingeniosa que hace que nadie pueda estar realmente aburrido. Desde un museo del sexo a una colección privada de basura, todo es posible en la ciudad que nunca duerme. Te proponemos que te animes a visitar estos destinos para tener un viaje mucho más enriquecedor.

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