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Castillos en Buenos Aires: Otra manera de viajar por la provincia

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Aunque no lo creas la provincia de Buenos Aires es el hogar de varios castillos que nos remontan a diferentes momentos de la historia. Podrás viajar en el tiempo a la época colonial o al Buenos Aires de la “Belle Epoque”.

En este artículo te hablaré de los castillos más conocidos, en algunos te puedes alojar y otros solo visitarlos de día, pero todos son un excelente plan para hacer una escapada de la ciudad y disfrutar de la provincia de una manera distinta

La Candelaria, Lobos

Es bastante seguro que si alguna vez visitaste esta localidad bonaerense, hayas visto la estancia por lo menos desde fuera.

La Estancia La Candelaria se levanta como un auténtico castillo de estilo neorrenacentista en medio de un parque con árboles tan criollos como los palos borrachos. Fue diseñado y traído pieza por pieza en los tiempos dorados de la Argentina, a principios del siglo XX.

Fue la primera estancia que abrió sus puertas al turismo rural de alto nivel.

El nombre de esta edificación se debe a Candelaria del Mármol, la esposa del primer dueño, quien la hizo construir en 1894. Sorprendentemente, hoy en día siguen estando en perfecto estado la mayoría de los muebles, todos traídos desde Francia, Inglaterra o Italia, y en particular el conjunto gótico del comedor.

El castillo fue diseñado por un arquitecto francés, Favre, construido con materiales que vinieron desde Europa por barco. El parque lo diseñó Carlos Thays. Y en esos tiempos estaba de moda tener un detalle, un distintivo: ellos encargaron un molino de viento que se puede observar en uno de los jardines de la estancia. 

La Candelaria abre todos los días y tiene varias opciones de alojamiento: habitaciones dentro del castillo, una suite dentro del molino holandés, o en las casas del casco, al lado del restaurante, de la pulpería y de la carpa donde se organizan los almuerzos-show de los fines de semana. El costo de hospedaje en las habitaciones dentro del castillo es de aproximadamente los 10.000 pesos argentinos.  

Dentro de las actividades ofrecen clases y demostraciones de polo y días de campo con cabalgatas, asado y shows incluido. Por esta razón también es posible pasar un día allí sin necesidad de alojarse. 

¿Cómo llegar a Estancia La Candelaria? 

Castillos en Buenos Aires: Otra manera de viajar por la provincia

La mejor opción es sin duda el coche desde Buenos Aires, debes tomar la autopista Ezeiza-Cañuelas, hasta llegar al cruce con la Ruta Nacional 205. En el kilómetro 114,5 te encontrarás la puerta de bienvenida a la estancia.

Bella Vista Guerrero, Castelli 

Castillos en Buenos Aires: Otra manera de viajar por la provincia

A la vera de de la Ruta Nacional 2, Bella Vista forma parte de la red de mansiones señoriales de la Argentina dorada reconvertida hoy al turismo rural. La famosa Felicitas Guerrero recibió esas tierras en herencia de su esposo Martín de Alzaga en 1870.

Así empezó la inmensa fortuna familiar. Aunque ella no conoció el actual casco de Bella Vista, que fue construido en 1916, su recuerdo está presente con retratos y libros en varias salas. Los actuales dueños armaron 17 habitaciones en la propiedad, todas decoradas con un refinamiento que hubieran aprobados los ricos estancieros de principios de siglo XX. La estancia-hotel está a orillas del Salado.

Posee 13 habitaciones en el Casco Histórico y 4 en la Casa del Parque. Todas amplias y con preciosas vistas hacia el Parque o hacia el Río, sobria ambientación en madera y cuero, completo mobiliario diseñado especialmente, baños totalmente nuevos en piedra cerámica, mullidas toallas, ropa de cama de algodón y un completo set de amenities. Cuentan además con batas y pantuflas, secador de pelo, caja de seguridad digital, teléfono, calefacción central por aire caliente en invierno, ventiladores de techo en verano y WiFi. 

La disponibilidad de las habitaciones depende la época del año, y en cuanto a su valor, rondan los 9.000 pesos argentinos. 

En cuanto a las actividades, aquí encontrarás las tradicionales ofrecidas por las estancias (piscina, pool bar, galería de juegos, cabalgata, etc) pero también la estancia ofrece una serie de actividades diferentes y comprometidas con el medio ambiente. Podrás disfrutar de circuitos y programas organizados para la interpretación de la naturaleza, la historia y la cultura pampeana y caminatas nocturnas en verano por el monte.

¿Cómo llegar a Estancia Bella Vista? 

Para llegar deberás tomar por Ruta 2 hasta el  Km. 168 y luego a la derecha por un camino interno consolidado encontrarás la estancia.

Castillo de San Francisco, Rauch 

Castillos en Buenos Aires: Otra manera de viajar por la provincia

También conocido como castillo de Engaña fue construido por una familia patricia en los tiempos de la Argentina próspera, cuando cualquier rincón de la región pampeana, por más aislado que fuese, quería tener su pedazo de lustre a la europea. 

En el caso del castillo San Francisco fue construido por un descendiente del prócer Díaz Vélez a partir de 1918. No había nada demasiado caro e inalcanzable para su dueño y terminó siendo uno de los más grandes de la época, con más de 70 habitaciones, 14 baños y dos cocinas.

Hoy en día es el hogar de varias historias paranormales. La mansión fue abandonada por más de 30 años, pero lo curioso es que la viuda del dueño antes de irse para siempre, dejó todo preparado como si estuviesen preparando una gran fiesta ¡Imagínate eso 30 años después!  

El castillo y sus tesoros fueron saqueados por los vecinos y luego fue expropiado en los años 70. San Francisco fue transformado en reformatorio por unos pocos años, donde ocurrieron hechos violentos que alimentaron las historias paranormales.

Desde hace unos años, un grupo de vecinos trata de salvar el castillo de la ruina y organiza visitas los domingos a partir de las 10.

¿Cómo llegar al Castillo San Francisco? 

Desde Buenos Aires toma por Autopista Ricchieri, luego autopista Ezeiza-Cañuelas, Ruta 205, Autovía 3 hacia San Miguel del Monte, siguiendo desde aquí por Ruta 3 hasta Las Flores. Desde aquí, Ruta 30 hasta Rauch siguiendo luego por ésta hacia Tandil 13 kilómetros hasta el Acceso Egaña.

Castillo Felicitas Guerrero, Domselaar

Castillos en Buenos Aires: Otra manera de viajar por la provincia

La familia Guerrero y el trágico destino de Felicitas forman una historia recurrente en la provincia de Buenos Aires. Su inmensa fortuna y su gran infortunio marcaron varios lugares, entre Barracas y la costa Atlántica. Domselaar es uno de ellos. Este pueblito rural, entre Alejandro Korn y Coronel Brandsen, vio llegar a los Guerrero luego del asesinato de su hija, a partir de 1870. Hicieron construir una opulenta mansión de dos plantas que tomó enseguida aires de castillo frente a las humildes casitas del pueblo.

En la actualidad es un museo que abre sus puertas los fines de semana. Se trata de otra posibilidad de acercarse a un mundo de lujos increíbles para la época, en medio de un ámbito rústico que apenas empezaba a ser poblado por los inmigrantes. Puertas adentro, el castillo es un laberinto de 24 habitaciones donde se conservan obras de artes y objetos. Algunos pertenecen a una historia que va más allá del círculo familiar de los Guerrero, como la pistola con la cual Enrique Ocampo mató a Felicitas.

Las visitas son guiadas por una sobrina nieta de quien fue considerada en sus tiempos como la “mujer más hermosa de la República”: Josefina Guerrero recibe a los visitantes y va desandando su historia pasando de pieza en pieza, como la biblioteca o la cocina, hasta llegar al cuarto colonial donde se conservan ropas de Felicitas.

Las visitas del castillo y del parque (con cedros libaneses centenarios) se realizan los domingos a las 15.30 horas. Los grupos son limitados y se conforman por orden de llegada (se recomienda por lo tanto llegar un poco antes). Es posible reservar visitas privadas grupales con almuerzo incluido. 

¿Cómo llegar al Castillo Guerrero Domselaar?

El Castillo Guerrero está en la ruta 210 km 58, a un costado de Domselaar. Para llegar desde Buenos Aires, la forma más rápida es tomando la Ruta Provincial 58 hasta San Vicente, luego la Ruta Provincial 6 y por último la Ruta 210.

¿Qué te parecieron estas alternativas para disfrutar de un turismo atípico en la provincia de Buenos Aires? Son mis experiencias favoritas si de conocer grandes historias se trata! 😍

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