Ubicado en el distrito de Suyckutambo, en la provincia de Espinar, el complejo arqueológico de T’aqrachullo se ha convertido en uno de los destinos emergentes más llamativos de la región de Cusco. Su creciente popularidad entre turistas nacionales e internacionales llevó a las autoridades locales a impulsar una ambiciosa meta: obtener la Jerarquía 4, la máxima categoría turística otorgada por el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo de Perú (Mincetur).
El sitio, considerado uno de los descubrimientos arqueológicos más importantes de los últimos años en el sur andino, ha experimentado un notable aumento en la cantidad de visitantes. Mientras que anteriormente recibía apenas entre cuatro y diez personas por día —y hasta veinte durante fechas festivas—, actualmente registra un promedio de 120 visitantes diarios, según datos de la Dirección Desconcentrada de Cultura de Cusco.

Gran parte de este crecimiento se atribuye a la difusión internacional que recibió recientemente tras aparecer en una publicación de la revista National Geographic, lo que despertó el interés de viajeros en busca de nuevas experiencias arqueológicas más allá de los circuitos tradicionales.
Ante este escenario, la Municipalidad de Suyckutambo trabaja en la presentación formal de la candidatura para que T’aqrachullo alcance la máxima jerarquía turística del país. El alcalde Marco Antonio Ccallo Nina destacó que el complejo reúne características excepcionales por su valor arqueológico, histórico y cultural.
Según explicó, el sitio se encuentra en la parte alta del impresionante Cañón de Suyckutambo y está vinculado al antiguo Qhapaq Ñan, la red de caminos construida por los incas. Además, aseguró que todavía quedan amplias áreas por investigar y descubrir.
Actualmente, el ingreso al complejo es completamente gratuito debido a que el proceso de implementación turística aún no ha concluido. Sin embargo, las autoridades evalúan establecer una tarifa en el futuro para financiar tareas de conservación, mantenimiento y mejoras destinadas a los visitantes.
Otro de los factores clave para potenciar el desarrollo turístico será la mejora de la infraestructura vial. El Gobierno Regional de Cusco anunció el inicio del asfaltado de la ruta que conecta Espinar con Suyckutambo, una obra que tendrá un plazo estimado de dos años y facilitará considerablemente el acceso al complejo.
Hoy, llegar a T’aqrachullo implica viajar unas cuatro horas desde la ciudad de Cusco hasta Espinar y luego recorrer aproximadamente 40 minutos más por carretera hasta el sitio arqueológico.

Aunque algunos lo han comparado con Machu Picchu debido a la magnitud de sus estructuras y su ubicación estratégica, los especialistas aclaran que se trata de un complejo con características propias. T’aqrachullo ocupa unas 17 hectáreas, una superficie muy inferior a las más de 32.000 hectáreas que conforman el Santuario Histórico de Machu Picchu.
Con el aumento constante de visitantes, nuevas inversiones en infraestructura y el respaldo de especialistas, T’aqrachullo se perfila como uno de los grandes protagonistas del turismo arqueológico peruano en los próximos años. Su objetivo ahora es consolidarse oficialmente como uno de los destinos patrimoniales más importantes del país.








