La iniciativa «Legado Verde» busca revertir décadas de deforestación y degradación ambiental. Además de restaurar ecosistemas, el programa apuesta por fortalecer la seguridad alimentaria y las economías locales.
Etiopía avanza hacia un nuevo hito ambiental con su programa «Legado Verde» (Green Legacy), una iniciativa nacional que está próxima a alcanzar los 50.000 millones de árboles plantados desde su lanzamiento en 2019.
El proyecto, desarrollado durante las temporadas de lluvias con una amplia participación ciudadana, tiene como objetivo revertir décadas de deforestación, frenar la erosión del suelo y mitigar los efectos del cambio climático. Hasta el momento, ya se han plantado más de 40.000 millones de plántulas, y las autoridades esperan llegar a la meta histórica durante la campaña actual.

Según datos difundidos por medios oficiales etíopes, el programa registra una tasa de supervivencia superior al 80 %, atribuida al compromiso de comunidades, instituciones y voluntarios que participan activamente en las jornadas de reforestación.
Bajo el lema «Sembremos Esperanza», la campaña no solo busca recuperar los ecosistemas degradados, sino también impulsar el desarrollo económico y mejorar la seguridad alimentaria del país.

Por eso, una parte importante de las nuevas plantaciones está compuesta por árboles frutales y cultivos comerciales de alto valor, como aguacate, mango, papaya y café. Estos cultivos apuntan a fortalecer la nutrición de las familias, generar nuevas fuentes de ingresos y dinamizar las economías locales.
Con esta iniciativa, Etiopía consolida una de las campañas de reforestación más ambiciosas del mundo, combinando la restauración ambiental con estrategias para promover un desarrollo más sostenible y resiliente frente al cambio climático.







