Unos días en Bruselas: arquitectura, vida nocturna, cerveza y mucho más!

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Unos pocos días en Bruselas me alcanzaron para poder decir que es una ciudad muy completa. Más allá de que sea pequeña en tamaño, ofrece una amplia oferta de actividades y paseos. Debido a su tamaño, en internet se encuentran muchas páginas que dicen como recorrerla en 24 o 48 horas, pero yo prefiero contarles qué ofrece y que ustedes decidan cuánto quedarse.

Bruselas es la capital de Bélgica, está situada en el centro del país por lo que es una gran opción para planear un viaje junto con otras ciudades belgas. Además, por la ubicación de Bélgica, la distancia a Francia, Holanda o Alemania no es muy larga y se pueden trazar diferentes rutas con múltiples destinos en viajes en ómnibus o tren de pocas horas.

Grand Place y su arquitectura

Grand Place

Uno de los principales atractivos de Bruselas es la Grand Place, por su estética y su ornamentación es un lugar para quedarse admirando cada detalle que tienen sus construcciones. Está rodeada por casas de los gremios, el ayuntamiento y la Casa del Rey, y fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1998. Hoy en día es posible alquilar un departamento en la Grand Place: ¡uno de 200 metros cuadrados cuesta alrededor de 3500 euros!

Palacio Real

Además de la Grand Place tenemos una gran variedad de edificios que destacan por su belleza arquitectónica desparramados por toda la ciudad. El Palais Royal (Palacio Real), la Place Royal (Plaza Real) y el Palacio de Justicia son de visita obligatoria, y el conjunto que forman el Arco de Triunfo junto con los museos de Arte e Historia, de la Armada y la Historia Militar y el Autoworld, también merece una visita.

Atomium y Parque de Laeken

Situado en las afueras de Bruselas, en el barrio de Laeken, el Atomium es uno de los símbolos de la ciudad (y del país). La estructura representa un átomo de hierro ampliado y tiene más de 100 metros de altura, y fue construido para la Exposición Universal de 1958. Es un imperdible de Bruselas por su unicidad como obra arquitectónica, verlo desde fuera es una maravilla aunque también se puede ingresar y recorrerlo por dentro (toda la información la encuentran aquí).

Atomium

Frente al Atomium se abre el Parque de Laeken, que alberga tanto el Castillo Real de Laeken (residencia de los reyes) como los Invernaderos Reales. Más allá de estas dos construcciones ubicadas casi en el extremo del mismo, el parque en sí es una maravilla y cuenta con pabellones originales de la exposición de 1958 como el Chino y el Japonés, y merece la pena ser visitado.

Bruselas: capital institucional de la UE 

Bruselas es considerada como capital institucional de la Unión Europea, y esto es debido a que acoge a la mayoría de sedes administrativas de la misma. Dentro del denominado European Quartier (Barrio Europeo) se encuentran el Consejo de la Unión Europea, el Consejo Europeo y la Comisión Europea, entre otras. Todos estos edificios se encuentran sobre Rue de la Loi, en el tramo que va desde el Parque de Bruselas hasta el Parque Cincuentario.

La cerveza belga es famosa y conocida por todo el mundo y su tradición recorre todos los rincones del país, ya que donde quiera que estés vas a poder sentarte a tomar una cerveza en un bar. Bruselas reúne su tradición cervecera pero además le agrega un toque distintivo: el de la vida nocturna.

No sólo es una de las ciudades más pobladas de Bélgica, sino que reúne a muchos estudiantes de intercambio de todas partes del mundo, lo que la convierte en una gran ciudad para salir de fiesta. Además de varios boliches (clubes nocturnos) vas a encontrar muchos bares con cerveza a €1 o €2 hasta las 12 de la noche a modo de happy hour, una oferta más que tentadora para cualquiera que quiera salir a tomar algo.

¿Dónde me hospedo? ¿y cuántas noches?

Para empezar, va a convenir hospedarse en la zona céntrica de Bruselas, sin irse para Laeken, Haren o Ixelles, pero cuanto más cerca uno esté de la Grand Place o del Barrio Europeo más caro será el hospedaje. Las distancias en Bruselas son cortas y el transporte es muy bueno (comentario aparte para las estaciones del metro que son una obra de arte) por lo que unas cuadras más o menos no van a ser tan influyentes.

Una buena opción puede ser quedarse en alguno de estos barrios: Quartier des Quais Kaaienwijk, Dansaert, Anneessens, Stalingrad; entre los cuales forman una suerte de herradura que bordea la ciudad.

Inmediaciones de la Plaza Real, en Sablon Zavel

Yo me alojé en el Meininger Hotel Brüsel City Center situado sobre el Canal Bruxelles-Charleroi y en la unión de los municipios Dansaert y Anneessens. La ubicación no podría haber sido mejor ya que teníamos algunas cuadras hasta la Grand Place, el metro que nos llevó al Atomium quedaba a menos de 5 minutos a pie, y el precio estuvo muy acorde a mi presupuesto viajero.

Brujas y Gante

Hay quienes pasan algunos días en Bruselas y luego se van hacia Brujas o Gante con sus valijas o mochilas y vuelven a elegir un hotel, haciendo una o dos noches en cada ciudad. También hay algunos viajeros que optan por contratar excursiones de día completo que los llevan de uno a otro en un micro. Pero para todos los menores de 26 años los pasajes en tren por tramo dentro del país salen €6, por lo que quizás la mejor opción sea armarse ustedes mismos su tour por Brujas o Gante y regresar a Bruselas a dormir.

Canales de Brujas

Muchas veces dejar un hotel con la valija y la mochila y llegar a la estación de tren es toda una actividad, quizás hay que tomar un metro o un bus, subir y bajar escaleras y se pierde bastante tiempo. Por lo que quizás esta es una manera de economizar dinero y tiempo, dos factores vitales a la hora de viajar.

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Crece la desesperación de argentinos varados por el mundo: 15.000 personas en más de 60 países a la espera de ser repatriados

El surgimiento del coronavirus y su consecuente propagación por diferentes países del mundo ha provocado -y aún provoca- daños que hasta el momento resultan incalculables.

Incalculables no sólo por el hecho de que aún no puede establecerse un fin para la pandemia -que por estas horas encuentra su pico máximo en países de Sudamérica-, sino porque, tomar real dimensión de las consecuencias que ha ocasionado en el mundo, llevará mucho tiempo.

Es, hasta el momento, una de las pocas veces en que nos enfrentamos a hablar de un contexto mundial absolutamente paralizado. Y así como muchos de nosotros vimos frustrarse metas y objetivos previstos para este 2020, también existen personas a las que, si bien no se han contagiado, el virus les está haciendo vivir su peor pesadilla en vida.

Por el avance del virus originado en Wuhan, China, a fines de noviembre del 2019, muchas aerolíneas ya se encontraban cancelando vuelos hacia los destinos que han sido considerados como factor de alto riesgo debido a la identificación de numerosos casos positivos de contagio.

Días más tarde, las aerolíneas decidieron dejar de efectuar vuelos internacionales. Incluso, algunos aviones sólo abandonaban el país local en busca de repatriar a ciudadanos que habían sufrido percances y/o cancelaciones en sus vacaciones.

En efecto, mientras el mundo se abraza a una campaña que pregona el quedarse en casa, ellos están a miles de kilómetros de la suya. Y, así como muchos medios se hacen eco de los efectos secundarios y psicológicos de aquellos que están encerrados en sus casas, nadie habla del estado anímico de quienes han quedado sin amparo ante la caótica situación del Covid-19.

Por viaje de trabajo, por vacaciones, por cumplimiento de una beca, por un tratamiento médico o por lo que fuera que sea, muchos argentinos -como tantos otros ciudadanos del mundo- han quedado varados en los destinos en los que se encontraban al momento de la suspensión total de operaciones aéreas de las aerolíneas y de arribos al país.

De primer momento, muchos de ellos fueron informados de que serían repatriados, luego hubo interferencias entre las partes involucradas en asegurar su regreso a casa. Y, lo que comenzó siendo un estado de incertidumbre durante los primeros diez a veinte días, generó un colapso con el pasar de las semanas.

Los días pasan, y con él se acaban los medios y recursos económicos destinados a subsistir, se cumplen hospedajes y/o se vencen contratos, escasean los alimentos, y hasta corren riesgo de quedarse sin stock de medicaciones y/o insumos de salud necesarios. Por el contrario, aumenta la paranoia, la ansiedad.

Se multiplica la angustia y el sentirse no recibido en ninguna parte: al país en donde están de seguro les gustaría que se fueran, y desde ya que ese es el deseo de ellos más que de nadie. Y en el lugar donde han hecho su vida no parecen brindarle la confianza de quererlos de regreso sanos y salvos.

En efecto, algunos de ellos han hecho pública su situación mediante redes sociales y pedidos masivos de ayuda para lograr volver al país. Convencidos de que solo el apoyo de la gente y la difusión del caso pueden lograr una solución a su problema.

#SeguimosVarados

Un pequeño grupo de argentinos radicados en el exterior y de periodistas (en Europa, Australia, USA y Argentina), en forma total y absolutamente desinteresada, se han manifestado bajo la creación de una pequeña campaña bajo el # y nombre de #SeguimosVarados.

Entre su principal objetivo destacan pregonar que la opinión pública, los políticos y las compañías aéreas vuelvan a poner el foco de su atención y acción sobre ésta situación inhumana que están actualmente padeciendo miles de argentinos.

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Las otras víctimas de la pandemia: ¿son prisioneros de guerra? #SeguimosVarados Son más de 15.000 argentinos varados y de a cuentagotas se les está permitiendo el regreso del exterior a su patria. Alemanes, franceses, italianos y otros muchos extranjeros igualmente han quedado detrás de las fronteras cerradas de Argentina. Sólo algunos, muy pocos pueden volver. Todos se sienten literalmente abandonados. Son amigos, hijos, madres, abuelos de alguien que los espera. Muchos están ya tocando fondo en sus reservas de energía y de sus alcancías y las de sus seres queridos. Sin dinero y sin fecha de regreso, la incertidumbre los está agotando. El cortocircuito entre las compañías aéreas, las autoridades de los gobiernos, entes consulares y las cancillerías correspondientes solo trae más marchas y contramarchas, y más incertidumbre. Los turistas, científicos del Conicet, médicos, menores de edad de intercambio y otros viajeros no eligieron quedarse varados. Cada uno tiene su propia historia, pero el común denominador es que miles siguen varados, que han llenado innumerables planillas online y se enfrentan con terribles burocracias. Solo quieren volver a dormir en sus camas, a ser útiles para la sociedad en sus trabajos y regresar al seno de sus familias. En nuestro contacto directo con miles de varados, ellos han destacado que algunos empleados de consulados y de las compañías aéreas responden con paciencia sus llamados, aunque son muchos otros los que han sido tratados ruda y denigrantemente, profundizando la confusión y la desesperanza. Muchos varados ha pagado uno o dos pasajes o incluso tres pasajes que les fueron cancelados y en muchos casos no reembolsados. Y solo podrán volver a subir a un avión si vuelven a pagar el nuevo pasaje al doble de lo que costaría un pasaje normalmente. Otros, simplemente no van a poder acceder a los vuelos ofrecidos porque ya no pueden pagar más pasajes, ya no tienen para comer. Y quedarán en un limbo de vulnerabilidad y desprotección, olvidados, estigmatizados y desterrados. Se me hace un puño el alma y se me llenan de agüita los ojos pensar en los chicos de intercambio, los tangueros, los que vinieron a hacer Work&Tr

Una publicación compartida por Irina Domsch de Grassmann (@idomschgrassmann) el

Se trata de más de 15.000 argentinos que han quedado varados en más de 60 países: India, Japón, Indonesia, Filipinas, Emiratos Árabes, Israel, Vietnam, Tailandia, Singapur, Malasia, Australia, Nueva Zelanda, Sudáfrica, Kenia, Egipto, Nigeria, Túnez, Argelia, Etiopía, Mozambique, Marruecos, Bélgica, Suecia, Hungría, Grecia, Suiza, Gran Bretaña, Francia, Italia, España, Andorra, Portugal, Alemania, Irlanda, República Checa, Finlandia, Dinamarca, Austria, Turquía, Ucrania, Noruega, Islandia, Rusia, Polonia, Serbia, Rumania, Montenegro, Italia, Canadá, Estados Unidos, Costa Rica, Uruguay, Bolivia, Colombia, Ecuador, Chile, Perú, México, Brasil, República Dominicana, Paraguay, Panamá, Guatemala, Nicaragua, el Caribe,

Asumen que el cortocircuito entre las compañías aéreas, las autoridades de los gobiernos, entes consulares y las cancillerías es cada vez más notorio, y que atravesar este momento, sin dinero y con muchas incertidumbres sobre posibles regresos, los está agotando.

“Solo queremos volver a casa”

Hace unas semanas desde Intriper tomábamos contacto con una pareja de argentinos varados en Chile. Eran más precisamente oriundos de Córdoba, que se encontraban vacacionando en Cancún y nos relataron su odisea por intentar volver a tierras argentinas: “Nosotros teníamos vuelo ida y vuelta a Cancún con la aerolínea Latam. Viajamos viernes 6 de marzo, antes de que en Argentina explotara todo este tema. Llegamos normal y teníamos vuelta programada para el 22 de marzo, haciendo conexión de Cancún a Lima y de Lima a Córdoba“.

Con el paso de los días, esta pareja pudo aprovechar un vuelo de repatriación desde Cancún hacia Chile para llevar a pasajeros chilenos, por lo que una vez arribado el avión quedaron varados en el aeropuerto de Chile, que se encontraba acondicionado con catres, cobijas, almohadas para asistirlos.

Si bien ya era un paso más avanzar en el recorrido por volver hacia su casa en Córdoba, manifestaron su angustia por no estar en el país de origen: “Nos gustaría preferentemente poder llegar hasta el Aeropuerto de Ezeiza en Buenos Aires, y si es necesario quedarnos allá, cumplir una cuarentena ahí. Pero por lo menos va a ser un poco más esperanzador ya estar en nuestro país“.

Ese mismo sentimiento se traslada a todos los ciudadanos que se encuentran varados, cualquiera sea su nacionalidad y cualquiera sea su lugar actual de residencia.

Un ejercicio empático promovido por quienes apadrinan la causa y reclamo de argentinos varados en el mundo consiste en pensar que podría haberle pasado a uno mismo.

Y es que, ni más ni menos, podría ser uno quien quedara a miles de kilómetros de su país, con la incertidumbre de vivir bajo otras reglas, con escasos recursos económicos como para subsistir por más tiempo que el previsto. Podría ser uno madre, padre, hijo, nieto, quien quedara del otro lado de una frontera sin fecha posible de regreso. Podría ser uno quien viera hasta negada la posibilidad de una ducha con agua caliente y una cama cómoda para pasar las noches.

Un argentino varado en Sudáfrica se hace eco del reclamo ante la situación desesperante con la que lidian hace más de dos meses, cuando la mayor parte del mundo suspendió las operaciones aéreas: “Acá estamos sin dinero, sin fecha de regreso, ya van más de 60 días. La Cancillería no nos atiende el teléfono, no nos responde los mails… Dicen que van a enviar vuelos de repatriación pero no lo son: nos cobran, nos cobran el triple cuando ya tenemos pago el pasaje de regreso. Pónganse de acuerdo, están generando un desastre psicológico en la gente. Nosotros no decidimos quedarnos varados, los políticos son los que no quieren que salgan aviones o no los dejan llegar. Nosotros somos 80 argentinos olvidados, abandonados en Sudáfrica. No podemos seguir perdiendo tiempo, chocando una y otra vez contra su burocracia, solo queremos volver a casa. Volver a nuestro país, a nuestro trabajo, a nuestra familia“.

Entonces, como muestra el vídeo, podría ser uno quien se viera angustiado por llevar más de 60 días a la deriva, al no tener respuestas de las autoridades correspondientes en ofrecer alguna solución. Podría ser uno pero son un montón y, a pesar de estar juntos en una causa común, no pueden sobreponerse a las circunstancias.

Desde Intriper, acompañamos la campaña que promueve una pronta respuesta a los argentinos varados en el mundo. Los queremos en casa, cuanto antes! 💙

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