Dos controladores aéreos que trabajaban en la torre del aeropuerto LaGuardia de Nueva York son investigados por haber terminado su jornada laboral antes de la hora prevista, poco antes del trágico accidente ocurrido en marzo entre un avión operado por Air Canada y un camión de bomberos.
Según reveló The Wall Street Journal, los empleados habrían dejado sus puestos alrededor de una hora antes de finalizar su turno, en un momento en el que la torre de control enfrentaba una intensa actividad aérea y contaba con personal reducido. Ahora, la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) evalúa medidas disciplinarias que podrían derivar en el despido de ambos trabajadores.

El accidente ocurrió el 22 de marzo, cuando el vuelo 8646, un CRJ-900 de Jazz Aviation operado por Air Canada, aterrizaba en LaGuardia procedente de Montreal. La aeronave, que transportaba a 72 pasajeros y cuatro miembros de la tripulación, impactó contra un vehículo de emergencia que cruzaba la pista.
Como consecuencia del choque murieron los dos pilotos, Antoine Forest y MacKenzie Gunther, mientras que varias decenas de personas resultaron heridas.
El dramático error que ocurrió segundos antes del impacto
Las imágenes de seguridad registraron el momento en que el avión y el camión de bomberos colisionaron sobre la pista 4 del aeropuerto. Sin embargo, las primeras investigaciones ya habían detectado una serie de fallas en la coordinación de las operaciones.
Un informe preliminar publicado por la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) en abril señaló problemas de comunicación y deficiencias en los equipos utilizados durante la emergencia.
De acuerdo con ese documento, uno de los momentos clave ocurrió cuando desde la torre se autorizó al camión de bomberos a cruzar la pista pese a que el avión ya se encontraba aproximándose para aterrizar.
Segundos después, el controlador advirtió el peligro y lanzó una desesperada orden por radio: “Parar, parar, parar”.
Pero el mensaje no fue comprendido inmediatamente por el equipo del vehículo de emergencia. Uno de los socorristas indicó posteriormente que no sabía a quién estaba dirigida la advertencia. Recién cuando escuchó la orden específica, “Camión 1, parar, parar, parar”, comprendió que debían detenerse.
Para entonces, ya era demasiado tarde.
El impacto se produjo apenas unos 20 segundos después.
Una torre con poco personal y un sistema bajo presión
La nueva información publicada sobre los dos controladores que abandonaron sus puestos antes de tiempo vuelve a poner el foco sobre las condiciones en las que se produjo el accidente.

Según las fuentes citadas por The Wall Street Journal, LaGuardia estaba gestionando más del doble del tráfico habitual cuando ocurrió la tragedia. La salida anticipada de los empleados habría dejado a la torre con menos personal en un momento especialmente complejo.
Una portavoz de la FAA aseguró que el organismo está comprometido con responsabilizar a los trabajadores que incumplan las normas y remarcó que la seguridad del sistema aéreo no puede verse comprometida.
La investigación de la NTSB también detectó otro problema: el vehículo de emergencia no contaba con un transpondedor, un dispositivo que permite enviar señales y facilitar la detección de posibles conflictos entre aeronaves y otros vehículos que circulan por el aeropuerto.
De haber contado con ese sistema, el control aéreo podría haber recibido una advertencia automática sobre la trayectoria de colisión entre el avión y el camión.
La preocupación por los turnos nocturnos y la fatiga
El accidente ocurrió a las 23:40, en medio de una situación operativa particularmente difícil. Varios equipos de emergencia se encontraban respondiendo simultáneamente a otro incidente dentro del aeropuerto, que había motivado inicialmente el desplazamiento del camión involucrado en el choque.
Además, las comunicaciones por radio estaban parcialmente interferidas.
La presidenta de la NTSB, Jennifer Homendy, había advertido tras el accidente que el sistema de seguridad del aeropuerto no emitió ninguna alerta antes de la colisión debido a la cercanía entre ambos vehículos.
En el momento del accidente, solo había dos trabajadores en la torre: el controlador local, encargado de las pistas y del espacio aéreo inmediato, y el controlador a cargo de supervisar la seguridad general de las operaciones.
Aunque ese esquema está contemplado dentro de los procedimientos nocturnos habituales de LaGuardia, Homendy recordó que la NTSB ya había expresado en reiteradas oportunidades su preocupación por la fatiga de los controladores durante los turnos nocturnos.
La tragedia fue el primer accidente aéreo mortal registrado en LaGuardia desde 1992. El aeropuerto, uno de los más transitados de Nueva York, recibió alrededor de 32,8 millones de pasajeros durante 2025.
Mientras avanza la investigación sobre las causas exactas del choque, la posible salida anticipada de los dos controladores se suma ahora a la lista de factores bajo análisis en una tragedia que volvió a encender las alarmas sobre la seguridad, la carga laboral y las condiciones de trabajo dentro de las torres de control aéreo de Estados Unidos.








