El acelerado retroceso de los glaciares alpinos volvió a exponer un secreto guardado durante décadas. En el cantón de Valais, Suiza, el deshielo del glaciar de Trift permitió el hallazgo de los restos de dos montañistas belgas que habían desaparecido en septiembre de 1992 mientras intentaban realizar una travesía en la región de Weissmies.
El hallazgo y la confirmación por ADN

El descubrimiento fue realizado por un excursionista que transitaba por la zona. Tras dar aviso a las autoridades, los cuerpos —pertenecientes a dos hombres que tenían 39 y 41 años al momento del accidente— fueron trasladados al Instituto de Medicina Forense del Hospital de Valais.
Esta semana, las autoridades policiales confirmaron mediante cotejos directos de ADN la identidad de los alpinistas, cerrando así una búsqueda de más de tres décadas.
- La tragedia de 1992: El 4 de septiembre de aquel año, los deportistas partieron desde un refugio con la meta de alcanzar otro pico a 4.017 metros de altitud. Sin embargo, un repentino deterioro del clima interrumpió su avance y se les perdió el rastro.
- Búsquedas infructuosas: Durante las operaciones de rescate desplegadas en los meses posteriores a su desaparición, solo se logró recuperar una mochila, sin obtener pistas sobre su paradero.

Un fenómeno cada vez más frecuente
La Policía Cantonal de Valais, que mantiene un registro de personas desaparecidas en alta montaña desde 1925, señaló que el retroceso constante de las masas de hielo provocado por el cambio climático deja al descubierto con mayor frecuencia restos de expediciones antiguas.
En los últimos años se han registrado hallazgos similares en la región, como el de un alpinista suizo desaparecido en 1994 cerca del monte Ober Gabelhorn y el de un montañista alemán extraviado en 1986 cerca del emblemático Cervino (Matterhorn).








