La nueva película de Christopher Nolan volvió a poner en el centro de la conversación a una de las ciudades más famosas de la mitología griega. Tras su estreno, crecieron con fuerza las búsquedas relacionadas con viajes a Troya, cuyas ruinas pueden visitarse en el noroeste de Turquía.
El estreno de La Odisea, la nueva superproducción dirigida por Christopher Nolan, no solo reavivó el interés por los relatos de Homero: también despertó la curiosidad de miles de viajeros que comenzaron a preguntarse si Troya realmente existió y si todavía es posible visitarla.
De acuerdo con un análisis difundido por la aplicación educativa Nibble, el interés de búsqueda en Google relacionado con viajar a Troya aumentó un 3.421% después del estreno de la película, ocurrido el 17 de julio de 2026. Las consultas sobre “vuelos a Troya” también habrían crecido un 966%, mientras que muchas personas buscaron directamente si la legendaria ciudad era un lugar real.
La respuesta es sí, aunque lo que puede conocerse actualmente está muy lejos de la monumental ciudad amurallada representada por el cine.
¿Dónde se encuentra la verdadera Troya?
El sitio arqueológico de Troya está ubicado cerca de la localidad de Tevfikiye, en la provincia de Çanakkale, al noroeste de Turquía. Se encuentra próximo a la costa del mar Egeo y a unos 35 minutos en auto de la ciudad de Çanakkale, frente al estrecho de los Dardanelos.

El lugar conserva alrededor de 4.000 años de historia y fue incluido en la Lista del Patrimonio Mundial de la Unesco en 1998. Su importancia no se limita a su relación con los poemas atribuidos a Homero: las ruinas también documentan los primeros contactos entre las civilizaciones de Anatolia y el mundo mediterráneo.
Troya no fue una única ciudad. A lo largo de los siglos fue destruida, reconstruida y ocupada en numerosas oportunidades. Los arqueólogos identificaron nueve grandes niveles urbanos superpuestos, que permiten seguir más de 3.000 años de ocupación continua, desde la Edad del Bronce hasta el período romano.
Esto significa que la ciudad asociada a la guerra narrada en la Ilíada permanece enterrada entre diferentes capas arqueológicas y no puede identificarse como una estructura aislada.
Qué se puede ver actualmente
Quienes visitan Troya no encuentran grandes palacios intactos ni una ciudad completa, sino restos de murallas, puertas, rampas, cimientos, viviendas y construcciones pertenecientes a diferentes períodos históricos.


El recorrido permite observar cómo cada asentamiento fue levantado sobre las ruinas del anterior. También ayuda a comprender que Troya fue durante siglos un punto estratégico para el comercio y las conexiones culturales entre Anatolia, el Egeo y los Balcanes.
En el acceso al sitio existe una reconstrucción de madera del famoso caballo de Troya. Aunque no se trata de una pieza histórica —y la propia existencia del caballo continúa vinculada al terreno de la tradición literaria—, se convirtió en una de las imágenes más fotografiadas del complejo.
La visita puede complementarse con el Museo de Troya, ubicado cerca de las ruinas. El espacio reúne objetos recuperados en la región y explica conceptos vinculados con la arqueología, los sistemas de datación y las distintas etapas de ocupación de la antigua ciudad mediante textos, ilustraciones y recursos interactivos.


El cine vuelve a impulsar el turismo inspirado en Homero
Aunque la película lleva al público hacia el universo de la antigua Grecia, la producción no fue rodada exclusivamente en los lugares donde transcurre el relato original.
Nolan filmó en escenarios naturales de Grecia, Italia, Marruecos, Islandia y Escocia. Entre las locaciones se encuentra Aït Ben Haddou, la histórica ciudad fortificada de Marruecos declarada Patrimonio Mundial, utilizada en la película para representar a la antigua Troya. También aparecen paisajes del Peloponeso y de la isla italiana de Favignana.
El renovado interés ya comenzó a reflejarse en la industria turística. Algunos operadores lanzaron recorridos arqueológicos y travesías por el Mediterráneo inspiradas en el viaje de Odiseo, con escalas en destinos relacionados histórica o simbólicamente con el poema.
Una de las propuestas parte de las ruinas de Troya y continúa en yate hacia Sicilia, Malta, la costa de Amalfi e Ítaca, acompañada por historiadores y especialistas. Sin embargo, no existe una ruta histórica exacta que pueda reproducirse: muchos de los lugares mencionados en la Odisea pertenecen al universo mitológico y su localización continúa siendo motivo de debate.
Cómo incluir Troya en un viaje por Turquía
La forma más sencilla de conocer el sitio arqueológico es utilizar Çanakkale como base. La ciudad se encuentra junto a los Dardanelos, cuenta con conexiones terrestres y marítimas y posee otros atractivos relacionados con la historia de la región.
Muchos viajeros combinan Troya con una visita a la península de Galípoli, escenario de una de las campañas más importantes de la Primera Guerra Mundial. También es posible continuar hacia el sur por la costa del Egeo para conocer otros sitios arqueológicos, como Pérgamo o Éfeso.
Troya ya era uno de los destinos históricos más reconocidos de Turquía. Sin embargo, el estreno de La Odisea volvió a demostrar cómo una producción cinematográfica puede recuperar antiguos relatos, instalar nuevas preguntas y transformar un sitio arqueológico en uno de los destinos más buscados del momento.






