La llegada inusual de grandes cantidades de sargazo a las costas de Quintana Roo está afectando las vacaciones de cientos de turistas, que se ven obligados a trasladarse a playas más alejadas para poder disfrutar del mar. En muchos casos, los visitantes aseguran que pasaron gran parte de su estadía en las piscinas de los hoteles debido a la acumulación de algas en la costa.
Antonia Buj, una docente de Chihuahua que viajó a Playa del Carmen junto a sus alumnas por un viaje de graduación, contó que la playa frente a su alojamiento estaba completamente cubierta de sargazo. Para poder bañarse en el mar, el grupo debió trasladarse hasta Playa Norte, en Isla Mujeres, una de las pocas zonas que permanecía libre de la macroalga.

Otros turistas también expresaron su frustración. Valeria Gómez, de Tamaulipas, relató que durante su visita a Tulum prácticamente no pudo ingresar al mar debido a la gran cantidad de sargazo acumulado en la orilla. Además del impacto visual, describió el fuerte olor que desprenden las algas al descomponerse y las molestias que generan al caminar sobre ellas.
Una experiencia similar vivió Héctor Luis Domínguez, quien recorrió distintos destinos del Caribe mexicano. Según explicó, encontró playas con abundante sargazo en Cancún, Playa del Carmen y Tulum, por lo que finalmente viajó hasta Holbox para disfrutar de aguas más limpias.
El fenómeno del sargazo afecta cada año a distintos puntos del Caribe, pero en esta temporada el arribo de la macroalga ha sido especialmente intenso, complicando tanto la actividad turística como las tareas de limpieza en las playas.

Frente a esta situación, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció una inversión superior a 2.000 millones de pesos para reforzar la estrategia nacional de combate al sargazo en el Caribe mexicano. El plan contempla la recolección de algas en mar abierto, aguas someras y playas, además de su transporte, disposición final y posibles usos productivos.
El anuncio fue realizado junto a la gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama, representantes del sector hotelero y funcionarios federales, quienes buscan mitigar el impacto ambiental y turístico que provoca la llegada masiva de esta macroalga a uno de los principales destinos vacacionales de México.







