Las temperaturas alcanzaron los 41,5 grados en varias regiones del país, mientras que en la ciudad de Preveza la sensación térmica llegó a los 48 grados. Las altas temperaturas, sumadas a los fuertes vientos, elevaron el riesgo de incendios forestales en gran parte del territorio griego.
Grecia atraviesa una nueva y prolongada ola de calor que mantiene en alerta a las autoridades. Durante el lunes 24 de agosto, los termómetros alcanzaron los 41,5 grados en distintas zonas del país y, en algunos puntos, la sensación térmica llegó a niveles todavía más extremos: 48 grados.
Uno de los registros más impactantes se produjo en Preveza, una ciudad situada en el oeste de Grecia, donde las condiciones de calor hicieron que la temperatura percibida alcanzara los 48 grados, según datos difundidos por el Observatorio Nacional de Atenas.

La situación también afectó a varias regiones de la península del Peloponeso, donde los valores superaron los 41 grados, así como a zonas de Grecia occidental, Creta y el centro del país.
Noches tropicales en Atenas
La capital griega también atraviesa días especialmente difíciles. En Atenas, las temperaturas se mantuvieron por encima de los 30 grados incluso durante la noche, un fenómeno que dificulta el descanso y aumenta los riesgos para la salud de las personas más vulnerables.
Las llamadas noches tropicales se producen cuando la temperatura no desciende lo suficiente después de la puesta del sol, impidiendo que el ambiente y el cuerpo puedan recuperarse del calor acumulado durante el día.
Mientras tanto, las altas temperaturas continúan afectando incluso a zonas montañosas, donde también se registraron valores cercanos a los 40 grados.
Alerta por el alto riesgo de incendios forestales
El calor extremo no es el único motivo de preocupación. Las elevadas temperaturas coinciden con un aumento de los vientos, una combinación que genera condiciones especialmente peligrosas para la propagación de incendios forestales.
La Protección Civil griega declaró el nivel de “muy alto riesgo” de incendios, el segundo más elevado de la escala nacional, en varias zonas del país.
Entre las regiones bajo alerta se encuentran Ática, donde se ubica Atenas; la isla de Eubea; Beocia, en el centro del país; la península del Peloponeso; las islas Cícladas y varias islas del Egeo oriental.
Al mismo tiempo, decenas de bomberos trabajaron para contener dos incendios forestales activos en las regiones de Kilkis, al norte, y Élide, en el sur. Para combatir las llamas fueron desplegados unos 70 bomberos, 22 camiones, un helicóptero y tres aviones cisterna.
Hasta el momento, los incendios no amenazaban zonas pobladas.
Más de 30.000 hectáreas quemadas en lo que va del año
La nueva ola de calor llega después de un verano especialmente complicado para Grecia. En lo que va de 2026, más de 30.000 hectáreas ya fueron afectadas por incendios forestales.
La mayor parte de la superficie quemada corresponde a dos grandes incendios registrados a finales de julio: uno al oeste de Atenas y otro en la isla de Creta.

Los incendios también dejaron un saldo trágico. Once personas murieron como consecuencia de los fuegos, entre ellas cuatro bomberos que participaban en las tareas de emergencia.
El calor podría volver a superar los 40 grados
Según los pronósticos, el calor se mantendrá durante los próximos días. Aunque se esperaba un leve descenso de las temperaturas hacia el jueves y el viernes, las previsiones indicaban que a partir del sábado los registros podrían volver a alcanzar los 40 grados en gran parte de Grecia.
Además, el fortalecimiento de los vientos del norte podría complicar todavía más el panorama y favorecer la rápida propagación de posibles incendios.
Con temperaturas extremas, noches que no ofrecen alivio y un riesgo creciente de nuevos focos, Grecia vuelve a enfrentar uno de los grandes desafíos de los veranos mediterráneos: el calor intenso y el fuego avanzando en condiciones cada vez más difíciles de controlar.








