Hallan un ecosistema oculto bajo uno de los árboles más antiguos del mundo: descubrieron 361 tipos de hongos

images (51)
Redactora
¡Valora esto!
https://images.openai.com/static-rsc-4/k7L_uy4ahoEsx5jFjqTGbqcPuftu9VKHTStQwJuEZUMHn4L6LSX462kWhdc7xfz2miU7l6qPeaamSYhgGEK329qRfuSOeln5HrLvIvO40ETeLKo_ZSgawMsyO1DES_1vBf_1ZJREfatxK-OLD3yu3tE3PRHCz9MiVoy97cyCesqLKCWvZ2IEd1ci9CeGeFwR?purpose=fullsize
https://images.openai.com/static-rsc-4/l74KTPUGkLhzZrUWgayxK1DIJoQrOQywa0nPmWeWHkwll3bJ0m_LMUambMgzHQmZ_zwGQluYLSbEH9nWdQcGyICfh1Vm5e9mw51xXTGv74AFD1Q3iRt1ReZb7yHuMYFxEsxZAWpmvmMESFUFNVq8PcIVQQR5RrTd6yjq7Evx1DJ6erZrBKWjHbauBq6cpMpb?purpose=fullsize
https://images.openai.com/static-rsc-4/yAvhW2--u_T2uM7BhJLrlA93Wa1h9OL024r4uLFte1mPB-uOc_7FX465uqyH0pdHuzheGmdmDJPg_066Q8bI2DA_5LcrjIUxviqiEh8DipJ3DGujzzxsv0xQRlAhFJHZeZM7rhkTO-ESdaHL-yDq3EJ4r1gBWA1GErZ82B-yjurzGHeehhrTiWpXpsF4WMcf?purpose=fullsize

Un equipo internacional de científicos realizó un descubrimiento sin precedentes bajo uno de los árboles más antiguos del planeta. Al estudiar el suelo que rodea al Alerce Abuelo, un ejemplar de alerce patagónico con al menos 2.400 años de antigüedad, los investigadores encontraron un extraordinario ecosistema subterráneo formado por cientos de especies de hongos que desempeñan un papel fundamental para la supervivencia del bosque.

La investigación, publicada en la revista científica Biodiversity and Conservation, se llevó a cabo en el Parque Nacional Alerce Costero, donde sobreviven algunos de los alerces más longevos del mundo. El alerce patagónico es considerado el segundo árbol más antiguo del planeta, con ejemplares que pueden superar los 3.600 años de vida.

Durante el estudio, los especialistas analizaron muestras de suelo alrededor de 31 árboles, desde ejemplares jóvenes hasta el emblemático Alerce Abuelo. Fue allí donde detectaron una riqueza biológica excepcional: 361 tipos únicos de hongos, una diversidad 2,25 veces mayor que la registrada en el resto del bosque.

Según los investigadores, estos hongos no solo viven junto a las raíces, sino que establecen una relación de beneficio mutuo con los árboles. Conocidos como hongos micorrícicos, transportan agua y nutrientes hacia las raíces, ayudan a proteger a los árboles frente a enfermedades y sequías y contribuyen al almacenamiento de enormes cantidades de carbono en el suelo.

Los científicos incluso describen esta comunidad subterránea como una especie de «segundo genoma» del árbol, ya que podría influir en su capacidad para adaptarse a los cambios ambientales y explicar, en parte, cómo estos gigantes han logrado sobrevivir durante miles de años.

image alerce abuelo

El hallazgo también tiene una enorme importancia para la lucha contra el cambio climático. Los bosques de alerce son capaces de almacenar grandes cantidades de carbono gracias a su lento crecimiento y extraordinaria longevidad. Sin embargo, los expertos advierten que estos ecosistemas enfrentan crecientes amenazas por el aumento de las temperaturas, la disminución de las lluvias, los incendios forestales y la pérdida de hábitat.

El alerce patagónico está catalogado como especie en peligro de extinción, y los investigadores alertan que la tala o destrucción de un árbol milenario implica perder mucho más que un ejemplar único: también desaparece una compleja red de vida subterránea que tardó siglos, e incluso milenios, en formarse y que resulta prácticamente imposible de recuperar.

¡Valora esto!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *