Un adolescente de 15 años fue rescatado con vida después de pasar casi tres días a la deriva sobre un pequeño bote volcado en las heladas aguas del mar de Bering, frente a Alaska. Durante ese tiempo permaneció sin agua ni comida y soportó temperaturas extremas mientras esperaba que alguien pudiera encontrarlo.
El joven había salido de la remota isla de St. Lawrence junto a su hermano y un primo. Los tres partieron el viernes con la intención de regresar a la isla durante la mañana del domingo, pero la embarcación terminó volcada y quedaron a merced del mar.
Cuando finalmente fue localizado, el adolescente estaba arrodillado sobre el bote y rezando.
Una búsqueda que comenzó después de su desaparición
La familia dio aviso de que los tres estaban desaparecidos durante la noche del domingo. A partir de entonces, la Guardia Costera de Estados Unidos desplegó aviones y helicópteros para intentar localizar la pequeña embarcación.
El lunes por la mañana, una de las aeronaves consiguió divisar al adolescente en medio del mar. Los rescatistas lanzaron una balsa y suministros para asistirlo y luego establecieron contacto con el pesquero The Northwest Explorer, que se encontraba en la zona.
La tripulación se acercó al bote volcado y comenzó el operativo para subir al menor a bordo. En las imágenes del rescate se lo puede ver con una chaqueta amarilla, arrodillado sobre la embarcación mientras espera que los rescatistas logren acercarlo.
Video shows the rescue of the 15-year-old boy, the lone survivor of a fishing boat that overturned off the Alaska coast last weekend. The video shows the teen from SAVOONGA who had been fishing for halibut along with his cousin and brother when their small skiff overturned near… pic.twitter.com/yE0muBXPlE
— Meidas_Charise Lee (@charise_lee) September 10, 2026
Una vez junto al pesquero, el adolescente fue colocado en una canasta y trasladado a un lugar seguro.
Estaba con hipotermia y casi no podía hablar
Después de pasar prácticamente tres días expuesto al frío del mar de Bering, el adolescente presentaba síntomas de hipotermia.
La tripulación del pesquero intentó recuperar su temperatura corporal utilizando mantas y compresas calientes. El capitán Adam White contó que el estado del joven era delicado, pero destacó su fortaleza después de haber soportado tantas horas en esas condiciones.
“Ese chico es muy duro”, afirmó el capitán.
Mientras se recuperaba, el menor comenzó a contarles a los rescatistas lo que había ocurrido con sus familiares.
Según su relato, su hermano continuaba debajo del esquife, mientras que su primo había desaparecido durante la noche anterior al rescate.
La tragedia de sus familiares
Los cuerpos del hermano y del primo fueron encontrados posteriormente, después de que el adolescente fuera puesto a salvo.
El capitán White recordó que, entre el castañeteo de sus dientes, el joven les explicó que su hermano seguía debajo de la embarcación y que su primo “se había ido” la noche anterior.
Las autoridades no difundieron los nombres de las víctimas ni del adolescente, debido a su condición de menor de edad.
El rescate se produjo cerca de St. Lawrence, una de las islas más remotas de Alaska y ubicada en una posición geográfica particular: se encuentra considerablemente más cerca de Rusia que del territorio continental de Estados Unidos.
El caso volvió a poner en evidencia las condiciones extremas del mar de Bering, donde las bajas temperaturas y la exposición prolongada al agua pueden convertirse rápidamente en una amenaza mortal.
Después de casi tres días completamente solo sobre un bote volcado, el adolescente fue finalmente encontrado con vida. Sus familiares, sin embargo, no tuvieron la misma suerte.








