Una expedición de montañismo terminó en tragedia en los montes Bucegi, en Rumania, cuando una escaladora de 36 años murió tras caer unos 15 metros y arrastrar a otros tres integrantes de su grupo en un efecto dominó. Las autoridades investigan si el accidente se debió a un error en el uso del equipo o a una falla del material de seguridad.
La víctima fue identificada como Antonia Mihailescu, una odontóloga y experimentada alpinista que realizaba una escalada junto a tres compañeros cuando el único punto de protección que aseguraba al grupo cedió de manera repentina.

Al romperse el sistema de seguridad, Mihailescu cayó primero y la fuerza del impacto provocó una reacción en cadena que hizo que los otros tres escaladores también se precipitaran por la ladera. Aunque sufrieron diversas heridas, lograron sobrevivir y fueron rescatados por los equipos de emergencia.
El operativo movilizó un importante despliegue de rescate, con cuatro helicópteros y tres ambulancias que trabajaron para evacuar a los sobrevivientes de la zona montañosa.
Tras el accidente, la Justicia abrió una investigación para determinar qué ocurrió. Entre las principales hipótesis se analiza si hubo una colocación incorrecta de los arneses o si el material de las cuerdas presentó una falla estructural. Especialistas del Club Alpino Rumano recordaron que, por norma de seguridad, las cordadas deberían contar con dos o tres puntos de protección para evitar que la falla de uno solo provoque consecuencias fatales.
Mihailescu era una apasionada del montañismo y había participado en expediciones de gran exigencia, entre ellas el ascenso al monte Kilimanjaro, el campamento base del Everest y rutas de escalada en Perú.

Su muerte generó una profunda conmoción entre familiares, amigos y compañeros de trabajo, quienes la despidieron con emotivos mensajes recordando su pasión por la montaña y el entusiasmo con el que vivía cada desafío.
Los montes Bucegi son uno de los destinos más visitados por excursionistas y escaladores en Europa, aunque también figuran entre las zonas con mayor cantidad de accidentes de montaña en Rumania, donde cada año decenas de personas pierden la vida durante actividades de montañismo.







